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Yo Estuve Ahí, el documental ciudadano de Canal 13

Yo Estuve Ahi, el documental ciudadano de Canal 13
Por Daniel Arellano

Debido a que fue emitido a altas horas de la noche, con bastante atraso de acuerdo al horario original, te presentamos el documental ciudadano de Canal 13 llamado Yo Estuve Ahí. Con esto terminamos esta serie de post dedicados a conmemorar el primer año del terremoto del 27 de febrero de 2010.

PD: En el cuarto video faltan un par de minutos que es la despedida del programa por la periodista Carolina Urrejola. El usuario de Youtube no lo subió por un desfase entre audio y video que presentó el documental.

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A un año del 27/02

A un año del 27/02
Por Daniel Arellano

Sumándonos a este día de recuerdo y reflexión, al cumplirse un año del terremoto y maremoto que asoló a la zona centro-sur de nuestro país, los invitamos a visitar nuevamente los post que por esos días escribimos.

Cada uno de los columnistas trató de entregar su visión de esta tragedia, de lo que sucedió después y de la reconstrucción, la cual no ha dejado a muchos conformes hasta el día de hoy. La siguiente es la lista de esos post en orden cronológico.

El Negocio del Buen Samaritano (Ignacio Bahamondes, 16/03/2010)

La reconstrucción ya necesita de apoyo (Verónica Palma, 18/03/2010)

Las lecciones del terremoto (Daniel Arellano, 23/03/2010)

Que no cunda el pánico (pero te cuento que…) (Ignacio Bahamondes, 13/04/2010)

Constitución (Verónica Palma, 15/04/2010)

El Chile donde las instituciones no funcionaron (Verónica Palma, 14/05/2010)

Concepción a dos meses del terremoto (Francisca, columnista invitada. 14/05/2010)

El artículo de La Segunda censurado por el MINSAL (José Manuel Alvarez, periodista Diario La Segunda. 03/02/2011)

Reconstrucción S.A. (Reportaje de Gustavo Sierra para Clarpin de Argentina, 21/02/2011)

Chile 3:34 AM: El Terremoto en Tiempo Real (Daniel Arellano, 26/02/2011)

Chile 3:34 AM: El Terremoto en Tiempo Real

Chile 3:34 AM: El Terremoto en Tiempo Real
Por Daniel Arellano

Para quienes no lo han visto o no tienen TV pagada, aquí está el documental de History Channel “Chile 3:34, El Terremoto en Tiempo Real” estrenado ayer viernes 25.

Segunda Opinión: El articulo de La Segunda censurado por el MINSAL

Lo que les presento en esta oportunidad es un reportaje que el martes 1 de Febrero presentó el diario vespertino La Segunda sobre la situación de los hospitales en la zona del terremoto del 27/02. Poco después de publicado en Internet fue retirado de los titulares del sitio del diario. Según rumores que circulan en Internet esto habría sido solicitado por el equipo de comunicaciones del Ministerio de Salud.

En algunos mails que circulan en internet se indicaba que “el reportaje fue situado en una ubicación casi imperceptible y desde la página, a primera vista, no se puede acceder a la versión en papel digital que regularmente manejan estos medios y te permiten leer la edición impresa”.

Cual sería el problema que tuvo el MINSAL con este reportaje?: La información de que los daños estructurales son tales, que solo en 2 a 3 años más se podría volver a la normalidad en esa zona, a nivel de atención en salud pública. Esto, sumado al ya conocido Bono AUGE, sería un escenario ideal para que el ministro Mañalich aumente, según sus detractores, la privatización de la salud pública chilena.

Es por eso, entonces, que les presento este reportaje, para que lo lean, se informen y formen su propia opinión. Agradezco a Antonio Pereira (deletrealopo) quien subió este reportaje a Internet para información de quienes quisieran hacerlo y que ahora reproducimos acá.

Daniel Arellano
Director Kiosco Bloggero

Hospitales terremoteados sobreviven con “CAMAS
CALIENTES” y éxodo de personal

Recorrido de La Segunda por Curicó, Talca, Parral, Cauquenes y Constitución arroja dramático balance. Muchos médicos se han ido ante la falta de infraestructura. Con carpas, containers y módulos intentan superar las carencias. Almacenan sustancias tóxicas en pasillos.

por: José Manuel Alvarez, La Segunda

Cuentan en el hospital de Curicó que la única favorecida por la caída del antiguo edificio durante el terremoto del 27/F fue Carlita.

Ella es una joven que recibió una bala loca hace 7 años y que quedó tetrapléjica. En este lapso había estado internada en una de las camas “críticas” conectada a un respirador y se había pedido insistentemente su traslado a un centro especializado de rehabilitación en Maipú, pero no se logró un cupo. Tras el terremoto, la joven fue finalmente admitida y ahora se encuentra en tratamiento para aliviar sus dificultades.

El cataclismo no sólo destruyó la infraestructura hospitalaria en las regiones del Maule y el Bio Bio, tornando muy difícil el trabajo cotidiano, sino que también generó hacinamiento, precariedad, dispersión de servicios, condiciones laborales extremas, éxodo de una cincuentena de médicos, enfermeras y personal especializados.

En Curicó las parturientas tienen que ocupar “camas calientes”, que se desocupan y se ocupan de inmediato en la maternidad, y los post operados se recuperan en lo que fue un pasillo.

En Talca hay escasez de suero porque hay líos con los proveedores a los que se les debe plata y se restringieron las horas extraordinarias del personal. Y en Cauquenes hubo que retirar la carpas pues los ratones corrían encima de los pacientes.

Constitución funciona con bastante normalidad, pero el 27/F alguien se llevó todos los anticonceptivos, condones y dispositivos intrauterinos.

No todo es malo. Los funcionarios han enfrentado la tarea con espíritu de entrega que, en todo caso, ya empieza a pasar la cuenta. Asimismo, poco a poco comienzan a levantarse modernos hospitales modulares de última tecnología, en una primera etapa, y los definitivos, que estarán operativos en un plazo de 3 a 4 años.

TALCA con el corazón dividido y rebaja de horas extraordinarias

El Hospital Regional de Talca, ya vapuleado por distintos escándalos como el de las guaguas cambiadas, resultó inhabilitado en 80%, por lo que hoy funciona en las instalaciones del Centro de Diagnóstico Terapéutico (CDT) y en un hospital de campaña donado por el gobierno Italiano, a tres kilómetros de distancia.

Ello dificulta las labores, pues los profesionales deben ir de un lugar a otro constantemente lo que “dispersa los grupos humanos y hace perder eficacia”. A eso se suma un fuerte déficit de cirujanos de urgencia, anestesistas y enfermeras.

Tampoco hay escáner por lo que se debe comprar el servicio a privados, hay pocos pabellones quirúrgicos y una deuda de casi 2 mil millones de pesos, por lo que muchos proveedores no les despachan los insumos necesarios para la operación lo que genera desabastecimiento de medicamentos, suero, antibióticos, etc.

El servicio de Urgencia funciona en un hacinado vestíbulo, dividido con paneles y con una mala ventilación. En Maternidad, las camas están a medio metro, no hay velador y los enseres de las pacientes se “guardan” debajo de las camas. Para los usuarios, esta es “una situación indigna y sin privacidad”.

Por eso la directora del hospital, Carolina Chacón Fernández, comenta que “el usuario olvida que hubo un terremoto y que tenemos sólo la mitad de nuestros pabellones. La comunidad nos exige y se nos hace muy difícil trabajar divididos y con un presupuesto que no es acorde a la complejidad post terremoto”.

También admite que el clima laboral interno no es el mejor, pues a las fuertes exigencias se agrega que “muchos sienten que no hay hospital por lo que la convivencia no es fácil. Hay un trabajo interno y externo que hacer. Pero hay que entender que estamos en emergencia y que nunca hemos bajado la cortina”.

Ello es ratificado por Marcia Alvarez, presidenta regional de Fenpruss. “Hay muchos conflictos entre el personal por las condiciones”, dice, pero agrega que “no tenemos reclamos para las autoridades locales porque han hecho lo que han podido. Están conscientes de los problemas”. En cambio, siente que las autoridades nacionales no se han puesto en el lugar de ellos.

Lamenta también que desde enero se esté aplicando un plan de restricciones en honorarios, personal y reducción en 40 por ciento de las horas extraordinarias, lo que genera problemas a los funcionarios que ven mermados sus ingresos y al servicio, puesto que el hospital sufre de una falta de personal crónica.

Para la doctora Chacón la gestión del hospital está bastante normalizada pese a la precariedad. Ello, aunque persiste un nudo crítico que es la falta de pabellones quirúrgicos. “Hay gente en carpas que no está en las mejores condiciones. Uno va a los 2 de la tarde y hace calor. No es lo ideal. Esta es la oportunidad para que el nuevo hospital salga lo antes posible”.

Las buenas noticias son que en mayo deberían estar listos dos modulares de 200 camas que permitirán subsanar transitoriamente una parte de los problemas que enfrentan hoy.

PARRAL en el suelo…y en carpa

Un poco más al sur, en el hospital de Parral recuerdan los buenos tiempos. El antiguo edificio que databa de 1924 se desplomó literalmente el 27/F. A tal punto que hubo que rescatar a los enfermos de entre los escombros. Lamentablemente, dos personas fallecieron. De ahí se trasladaron a una construcción un poco más nueva, donde funcionaba el policlínico ambulatorio.

De 94 camas de hospitalización quedaron habilitadas solamente 32. Tras adaptar instalaciones, utilizar algunos containers y recibir un módulo de la Camillian Task Force, además de un hospital de campaña donado por la Cruz Roja japonesa, lograron recuperar 84 camas.

Todas ellas están hoy ocupadas. Y la verdad es que efectivamente están utilizados hasta los más mínimos espacios. Camas en los pasillos, boxes, salas de descanso, salas de espera y otros puntos inimaginables aparecen colonizados.

Se perdieron unidades como Esterilización, Imagenología, Laboratorio y banco de Sangre.

Todas las actividades ambulatorias se fueron a la carpa y están funcionando con normalidad. Gran cantidad de equipos de refrigeración mantienen la temperatura medianamente aceptable. Incluso, riegan las carpas cada cierto tiempo para refrescar.

Han debido comprar servicios a privados y funcionar con algunas unidades en recintos arrendados.

Por estos días se inicia la construcción de un hospital modular que debería estar en funciones en mayo, justo antes del invierno. Paralelamente se han construido salas de espera, pasillos para unir instalaciones actuales y futuras, además de reponer parte de lo perdido.

CAUQUENES a toda marcha, tras plaga de ratones

En el Hospital San Juan de Dios de Cauquenes lo único que quedó en pie tras el terremoto fue una imagen del Sagrado Corazón de Jesús a tamaño natural que se encontraba a la subida de la escala que llevaba al segundo piso. Todo lo demás se cayó o hubo que demolerlo.

La Provincia de Cauquenes es una de las más pobres del país y el hospital es la mayor empresa de la zona con 300 funcionarios.

Según explica Enrique Bravo Lira, subdirector de operaciones, tras el colapso de la estructura que databa de 1947 los diversos servicios se acomodaron en otras dependencias, patios y estacionamientos.

A los pocos días llegaron dos módulos y un hospital de campaña del Ejército con 40 catres, además de otro módulo donado por el Camillian Task Force.

Pero, con el paso de los meses “apareció la contaminación de vectores (es decir ratas y otros) por lo que hubo que sacar estas carpas ya que los ratones corrían por encima de los pacientes”.

Ahora se están terminando de habilitar varios módulos mientras se construye el Hospital Modular que debe estar listo el 17 de mayo con 81 camas y 2 mil metros cuadrados a un costo de 2 mil millones de pesos.

Relatan que los pacientes son más tolerantes a las difíciles condiciones y que, además, la mayoría de los médicos son cauqueninos por lo que la gente los siente más cercanos.

CONSTITUCION: Polvo y olor a pintura entre los pacientes

Constitución fue una de las ciudades más afectadas por el terremoto y posterior tsunami. El hospital local resultó con daños y hoy está en plena fase de mejoramiento. La febril actividad de los maestros genera ruidos, polvo, olor a pintura y dificultades para el desplazamiento. Pero, en general, todos se arman de paciencia.

Curiosamente, una de las áreas más afectadas fue el archivo donde se cayeron los estantes con decenas de miles de fichas que hoy aparecen primorosamente ordenadas, pero que demandaron meses de paciente trabajo de clasificación.

Otro hecho insólito: a las pocas horas del sismo, “alguien” se llevó todas las píldoras anticonceptivas, todos los condones y todos los dispositivos intrauterinos…

RANCAGUA, tarea cumplida

En el Hospital de Rancagua todos miran hacia el oeste donde, tras unos árboles, se divisan las obras de construcción del nuevo edificio que va a estar listo en 2012 y que será el más moderno y ecológico del país.

Mientras tanto, siguen operando en los edificios que datan de la década de los 60 y que quedaron bastante dañados tras el terremoto donde perdieron el 30 por ciento de sus camas y la mitad de sus pabellones.

Tras un primer momento en que el heroísmo de sus funcionarios quedó demostrado cuando rescataron a los recién nacidos aún a riesgo de su propia seguridad, comenzó una periodo de febril actividad para recuperar las instalaciones dañadas.

Varios meses y 890 millones de pesos después, hoy está normalizada la totalidad de las operaciones. Incluso se aumentaron las prestaciones como egresos, cirugías, disminución de las listas de espera de 21 mil a 12 mil casos y baja de la deuda de 2 mil millones a cero.

CURICO: Los vestidores se convirtieron en boxes de urgencia y el baño en sala de yeso

Del antiguo Hospital de Curicó no queda nada, salvo un sitio eriazo donde dentro de poco se comenzará a construir un nuevo establecimiento.

Mientras tanto, todo funciona en un estrecho edificio del Centro Referencial de Salud (CRS) que ha debido ser adaptado con ingenio y buena voluntad por parte de pacientes, paramédicos y otros profesionales, pero que a todas luces es insuficiente e incómodo para atender las centenares de consultas que se reciben diariamente.

En Urgencia, los vestidores se convirtieron en boxes médicos, el gimnasio de kinesiología en sala de reanimación, los boxes en camas críticas y el baño en sala de yeso.

En otras áreas, delgadas cortinas y tabiques separan a los post operados que se encuentra en lo que fue un pasillo y sala de espera, los baños son compartidos ahora por hombres y mujeres e improvisadas salidas de emergencia completan un cuadro que está claramente
fuera de estándares.

Hasta 5 mujeres recién dadas a luz ocupan sucesivamente la misma cama durante el día en la sección Maternidad, emulando a las antiguas “camas calientes” de los trabajadores del carbón, sin ninguna privacidad.

Una matrona indica que “esto es súper agotador, no damos más, pero hay que seguir la pega, aunque hay que hacer lo mismo hasta 5 veces al día”.

Los pacientes del pensionado pagan para estar en un pasillo, mientras las camillas pasan con rapidez con los accidentados o pacientes críticos por el medio de la sala de espera donde se amontonan decenas de personas.

El comedor de los funcionarios es ahora el policlínico y el auditorio alberga a la dirección, la secretaría, contabilidad y otras oficinas administrativas.

Sustancias tóxicas

Esto no es todo.

El laboratorio clínico ocupa improvisadas instalaciones en un segundo piso donde una sala de descanso es ahora el banco de sangre y la bodega del “cachureo” es donde se toman los test de Elisa.

Por los pasillos se amontonan los bidones vacíos de formaldehido (conocido también como formol, formalina, metanal, etc.) sustancia muy volátil e inflamable que puede producir eczemas, dermatitis y otros problemas.

Este material se usa para fijar y conservar las muestras biológicas.

Las mismas biopsias que se ven almacenadas en los pasillos en cajitas de cartón, sin ninguna precaución.

Un especialista indica que tras el terremoto no hay ninguna empresa que se haga cargo de los residuos o sustancias tóxicas, por lo que éstos son guardados en bidones que cuando se llenan se dejan en “otro sitio”.

“Esto no resiste ningún análisis. No debería haber nada en los pasillos. Esto es una locura”, dice un médico que prefiere guardar el anonimato. Y agrega que “los médicos se van porque nadie quiere trabajar en condiciones tan extremas, especialmente ahora que se ha judicializado la salud. Nadie quiere arriesgarse a que por las malas condiciones de infraestructura le pueda caer una querella por algún error”.

Director del Hospital: “Esto ha sido una odisea”

Sin embargo, los pacientes no reclaman. Y están conscientes de que enfrentan las consecuencias de un terremoto.

“En verdad, este año ha sido una verdadera odisea. Esto ha sido terrible. Teníamos un buen hospital, con baja deuda y atractivo. De repente, todos nuestros proyectos se derrumbaron en una noche, en tres minutos nos quedamos sin hospital”, dice el director del Hospital de Curicó, Luis Alberto Rojas.

Explica que de las 360 camas que tenían, en un primer momento debieron implementar unas 30 “en condiciones no muy adecuadas. Todos hemos tenido que soportar las inclemencias. No teníamos hospital, pero tratamos de brindar la mejor atención que podíamos”, ratifica.

El doctor Rojas detalla las acciones que debieron desarrollar durante los últimos 11 meses como el apoyo del Ejército, la llegada de un hospital de campaña argentino, la ayuda de un grupo de empresarios curicanos que construyó un pabellón de 100 camas, el préstamo y posterior arriendo de una casa de ejercicios del Obispado de Talca y el envío de pacientes críticos a clínicas privadas, por las cuales hay que pagar.

Buscan reencantar al personal

Ahora están a punto de inaugurar un moderno módulo de 100 camas con instalaciones y equipamiento de última tecnología. Y para abril o mayo deberían tener habilitadas entre 280 y 300 camas “que no es lo óptimo, pero bastante mejor”.

Uno de los factores destacados en todo el proceso de habilitación del CRS y atención a los pacientes es “el sacrificio del personal que ha soportado condiciones muy precarias. Con todos los problemas que hemos tenido, sumando y restando su actitud es para sacarse el sombrero”.

Agrega que la falta de camas “es muy grave” lo que “trae la desmotivación de los profesionales” a tal punto que “debemos lamentar que varios profesionales médicos se han ido. Antes este hospital era un foco de atracción interesante. Hoy no es muy atractivo trabajar acá”.

Faltan anestesistas, otorrinos, cirujanos, oftalmólogos, radiólogos y enfermeras, y explica que están estimulando a médicos jóvenes a ir a trabajar a Curicó para revertir esta situación en unos 2 o 3 años. El mismo plazo en que espera que el nuevo hospital esté construido.

Foto: Hospital de Parral tras terremoto (no incluida en artículo original)

Resumen 2010: 27/2

27/2
Por Daniel Arellano

En estos post de resumen del 2010 el último de esta serie me lleva a volver a la madrugada del 27 de febrero de este año, cuando la Naturaleza nos demostró, nuevamente, su inmenso poder y lo pequeños que somos ante ella.

Esa noche un terremoto de 8,8 grados richter azotó la zona centro-sur de Chile. Y no fue cualquier terremoto. Su magnitud lo lleva a ser considerado el quinto más grande desde que se mide la magnitud de un terremoto usando sismógrafos. Para empeorar las cosas no solo fue el terremoto, sino que un tsunami terminó el trabajo de destrucción, principalmente en las costas chilenas.

Casualmente el terremoto me encontró en Cauquenes, pasando unos días de vacaciones junto a mi familia (soy oriundo de esos lados), por lo que me encontré muy cerca del epicentro. En esa noche la magnitud del movimiento no debe haber sido menor a un 8,6 grados en la escala de Richter. Hasta el día de hoy permanecen grabados en mi mente los ruidos de las cosas cayendo, el movimiento, el miedo, la sensación de “hasta aquí no más llegamos”.

En esos primeros días, además de ver como una parte importante de la ciudad estaba en el suelo o con daños muy graves, pude apreciar lo mejor y lo peor de nosotros como sociedad. Si bien acá no sufrimos los saqueos que se vieron en Concepción, por ejemplo, si se demostraron otras cosas. Por un lado la solidaridad entre vecinos, donde varios nos ayudamos mutuamente, ya sea con el traslado del agua potable, o bien la extracción de agua desde un pozo (y que permitió lavar platos, usarla en el WC, etc) y, sobre todo, en el apoyo y la comunicación. El saber que no estás solo y que quien está al lado te puede apoyar fue una lección que el terremoto nos entregó. En una sociedad donde el individualismo cada día es mayor, el volver a hablar con tus vecinos (si bien en Cauquenes como ciudad no tan grande es algo que aún no se pierde, como sucede en ciudades con más habitantes), nos demostró que debemos volver a la vida de barrio, esa que la “modernidad” ha sepultado de a poco.

También pude ver la otra cara. La de gente con recursos monetarios y materiales pidiendo ayuda en alimentos o ropa, pese a que podrían haberselas arreglado por si mismos, en lo que encontré el colmo del cinismo y el descaro. La falta de organización de las autoridades, a todo nivel, demostró que ante las emergencias no tenemos un plan claro de como actuar, y que en el futuro, si no tomamos las precauciones correspondientes, volveremos a pasar por problemas como los vistos en esta tragedia.

La reconstrucción ha sido un cuento aparte. Y acá debo ser franco. En Cauquenes la mayor parte de esta ha sido financiada por la misma gente. Cada familia ha debido costear las labores de demolición y la reconstrucción. Es cierto que ha existido ayuda gubernamental, pero esta no ha sido la que realmente se necesita. Algunas casas recién estaban siendo demolidas en Noviembre, existen edificios importantes de la ciudad (incluso patrimoniales) que aún no pueden ser arreglados debido a falta de recursos, y las mediaguas en la ciudad no son pocas, al igual que los sitios eriazos. Por eso creo que decir que esta será una reconstrucción rápida, casi un Record Guiness, es simplemente mentirle a la gente (además piensen que mucha de la reconstrucción la han realizado entidades privadas como el caso de Fundación Levantemos Chile).

¿Aprenderemos de las lecciones que nos dejó el terremoto?. ¿O deberemos ver exactamente lo mismo cuando la Tierra decida sacudirse en otra parte de nuestro país?. Por ahora solo queda pensar que aprenderemos y que la próxima vez no tropezaremos de nuevo con la misma piedra.

Wickypedia: El año de la corneta

El año de la corneta
Por Alicia Maldonado

“Con esto de las VUVUZELAS, la profecía se puede cumplir… siempre se dijo que “CHILE sería campeón del mundo el año de la corneta”…Vamos Chile, a cumplir la profecía!!!!!! SI TU TAMBIEN CREES, PEGALO EN TU PERFIL HASTA EL VIERNES…..!!!!!!! Si los españoles no pudieron vencernos en 500 años… Menos lo harán en 90 minutos”

Es difícil tratar de escribir un post horas antes del partido más importante del que yo tenga recuerdo. Y en mi calidad de futbolera nivel “mujer que entiende cuando es posición de adelanto” por supuesto es imposible no hablar de ello.

Pero cuando vi este post en muchos muros de facebook, comprendí que en verdad la vuvuzela fue una revelación en Chilenia. Es verdad, estamos a mitad del AÑO DE LA CORNETA. Un año en que todo, absolutamente todo lo que te imaginas, puede ocurrir!

Con el terremoto, quedamos pa la corneta. Y como dije anteriormente en uno de mis post, no olvidemos que en el sur de Chile hay gente sin casa o pasando la lluvia y el frío en mediaguas copeva,  aunque las TV sólo los muestre para darle rating a los programas mundialeros, regalando plasmas, computadores (o carpas de circo) a colegios, buscando desesperadamente al nuevo zafrada.

Nos sentimos como la corneta: Por lo menos la mitad de los chilenos sufren vergüenza ajena por el primer gobierno de derecha electo en nuestro país desde 1958. Los cacharreos de personajes como Otero que dijo que Chile no sintió la dictadura, en calidad de embajador en Argentina (donde las Madres de la Plaza de Mayo son casi tan visitadas comos las tanguerías) o del Conde Drácula Larraín, cuando echó en el mismo saco a gays, pedófilos y zoofílicos han servido de salvavidas para que Piñera no quede como el único que habla estupideces. ¡Después no digan que la derecha no trabaja en equipo!

http://www.fepucv.cl/carlos-larrain-rn-compara-homosexualidad-con-pedofilia-y-zoofilia/

Sonamos más que corneta en el mundo: (la corneta, no es siempre mala señal cabros jeje). Porque Chile ha sido toda una sorpresa en la Expo Shanghai: miles de chinitos…perdón millones de chinos y gente de todo el mundo está observándonos en tiempo real con una cámara que les transmite en directo lo que pasa por estos lares, justo en un mes y año tan especial, en que andamos más prendidos que tele de conserje.

Esta es la dirección por si quieren hacerse los orientales y ver en directo el Chile que estamos mostrando al otro lado del mundo.

http://www.expo2010chile.cl/el-pabellon-de-chile/contenidos-del-pabellon/el-pozo-de-las-antipodas-2/

Los invito a buscar nuevos ejemplos que reafirmen al 2010 como el año de la vuvuzela. De hecho, estoy terminando este post a la hora de la corneta… me la juego por el triunfo de la roja de Chile 2-1 y lo único cierto es que no habrán marraquetas crujientes mañana. Porque como pierde España, se van a picar los panaderos!

PD:  no puedo irme sin rendir un homenaje a nuestra roja querida…

Segunda Opinión: Concepción a dos meses del terremoto

Calle centrica Concepción

Concepción a dos meses del terremoto
Por Francisca (Columnista invitada)

De los que vivimos el terremoto soy una afortunada. Aquella noche estaba a más de 600 km del epicentro, venía llegando al departamento que había arrendado para las vacaciones en Reñaca desde la Quinta Vergara, pero no fue más que un fuerte temblor. Yo no supe de televisores en el piso, loza hecha añicos, ni ventanas rotas. Menos de escombros. Ni cuando volví a mi departamento en Santiago supe de esa triste realidad, gracias a Dios.

Sin embargo, toda mi familia vive en Concepción. Sí, papá, mamá y mi hermana menor. Como todos sabemos, esos tres primeros días fueron de incomunicación total. Veía por televisión de saqueos, robos, incendios, y conociendo un poco la realidad de esta ciudad puerto-industrial, podía imaginar mínimamente que la situación era seria. Grave incluso. Luego vino Amaro Gómez Pablos in situ desde el supermercado Líder de la calle Arturo Prat y mis peores temores se hicieron realidad. Esto ya no era el terremoto, era el lumpen empoderado como nunca antes lo habíamos visto en la historia de nuestro país y la Presidenta Bachelet no decretaba el Estado de Excepción.

Puente Viejo, Concepción

De esto ya van dos meses. Quise en muchas ocasiones venir a visitar a mi familia, pero siquiera imaginar a mi Concepción querido en el piso me generaba tanta angustia que me conformé con las visitas de ellos a Santiago para darnos el abrazo que tanto necesitamos. No obstante, acá estoy, y lo que veo no es muy distinto a lo que dejó el remezón el último fin de semana defebrero. La puerta de bienvenida a la comuna de San Pedro de La Paz, desde donde escribo, es el derrumbado edificio Alto Río.

Basta ver las noticias día a día y ver que en la Séptima Región, Constitución específicamente, la reconstrucción avanza. La gente colabora, se construyen mediaguas, escuelas, el “Zafrada”, etc. En Concepción no es así. Lo cierto es que por esta ciudad no ha pasado el tiempo. Con caminar un par de cuadras por el centro se ve que sólo existen órdenes de demolición, edificios deshabitados, rumas y rumas de escombro en cada cuadra, pero no hay reparaciones. ¿Por qué? Porque la intendenta hizo un cambio de mando radical con el ex mandatario del Bío Bío y no tiene equipo para afrontar la magnitud de esta catástrofe. De buenas fuentes al interior del ex Gobierno Regional, sé que la Sra. Jacqueline van Rysselberghe ha trasladado en comisión de servicio a gran cantidad de funcionarios del municipio y que no ha aceptado aportes del equipo que mantenía Jaime Tohá. No es lo mismo administrar una municipalidad que una región en ruinas, Señora Intendenta.

La Polar, Concepción

Barricadas

Entre conversaciones de sobremesa se escucha de todo, “esto era como vivir en una verdadera guerra”,”había que matarlos a todos”, “los milicos amarraban a los pungas y los iban a pasear a las poblaciones para que supieran que les pasaría a ellos si seguían saqueando”. Frases fuertes. Imposible siquiera poder imaginar lo que realmente ocurrió. Cada esquina te muestra que quizás, efectivamente, no sólo vivieron un terremoto, sino una guerra; todas tenían las marcas de las fogatas y quemas de neumáticos para armar las barricadas de sus cuadras y entre vecinos protegerse.

Hoy Concepción ya no tiene militares circulando. Pero se siente el temor en la gente. Cada pequeña réplica los hace esperar el remezón más fuerte. El trauma post terremoto acá no ha pasado.

Torre O'Higgins, Concepción

Pasé cuatro días acá y sólo tuve ánimo de ver Concepción un par de horas. Quedé con el corazón estremecido por ver a mi ciudad que nunca más sería la que dejé en noviembre de 2009. Las vías, las rutinas, todo se fue aquella madrugada del 27 de febrero. Sólo espero que las autoridades se pongan de una buena vez la camiseta y empiecen a poner de pié esta hermosa región. Si hablamos que la reconstrucción tomará años, empecemos esos años lo antes posible y quitemos de nuestras retinas la Torre O’Higgins y el Alto Río: comencemos a limpiar la casa, porque nuestro espíritu lo merece.