Archivo de la etiqueta: Laurence Golborne

Ministros “presidenciables”: Disimulen un poquito

¿Será posible que, a estas alturas del partido, a alguien le impresione ver a uno o varios Ministros de Estado utilizando sus respectivas carteras como plataforma de una eventual carrera presidencial?. Quizás ya a nadie le impacte, pues este fenómeno no es exclusivo de este Gobierno y se ha dado también en períodos presidenciales de la Concertación. Sin embargo, no recuerdo a Lagos en Educación y Obras Públicas, o a Bachelet en Salud y Defensa manifestando tan pública y abiertamente su aspiración de competir por la Primera Magistratura.

Teniendo en cuenta que nuestra Constitución Política no contempla la posibilidad de reelección inmediata, es lógico que la facción gobernante se esmere en potenciar delfines, continuadores de la “obra” realizada por ella. Y sí, digo “obra” así, entre comillas, pues creo que los votantes ya no se compran con tanta facilidad la pomada de “trabajar por el bien común” como fundamento de ese afán por acceder al poder, cuestión que se explica por sí misma en base al descrédito en que ha caído la clase política.

Sigue leyendo

Anuncios

Yo Opino: Los dineros pérdidos de CODELCO

Los dineros pérdidos de CODELCO
Por Daniel Arellano

Que una empresa pierda dinero no es nada nuevo. Podríamos decir que es hasta normal cuando hablamos del libre mercado. Pero algo muy distinto es cuando la empresa maneja fondos de todos los chilenos y la pérdida se produce cuando las condiciones no concuerdan con lo que se denomina “malos tiempos”.

Algo así es lo que está sucediendo con CODELCO, la cual habría perdió 1.042 millones de dólares debido a desastrosas operaciones en los mercados de futuro. Esta cantidad de dinero supera con creces el monto que el operador Juan Pablo Dávila perdió en 1994, cuando 170 millones de dólares fueron perdidos en este tipo de operaciones.

Ahora bien, que es una venta a futuro?. Estas son transacciones financieras en las cuales se intercambian de papeles que representan una cierta cantidad de cobre u otro metal, a un precio determinado en una fecha dada. Al momento de vencer el contrato, las partes no ejecutan lo pactado, en el sentido de entregar físicamente el cobre y recibir dinero a cambio: pagan solamente las diferencias entre el precio predeterminado entre las partes y el existente en la fecha de vencimiento del contrato. En otras palabras estamos frente a un mercado basado en la especulación.

En el caso de las empresas chilenas de cobre, en estos mercados a futuro lo que se busca es traspasar las utilidades a empresas mineras del mismo holding pero que se encuentran fuera de Chile. Como funciona esto?. Una empresa de cobre chilena vende en estos mercados una cierta cantidad de cobre a un precio determinado. Luego de ese tiempo la empresa chilena paga la pérdida porque el valor al contado del cobre, al término de ese tiempo, es muy inferior. Esto genera una pérdida contable para la minera chilena, que se transforma en utilidad para la empresa extranjera que efectuó la compra de cobre. Esta empresa necesariamente debe ser una relacionada con la compañía chilena para que la ganancia quede dentro del grupo, pero fuera de Chile”.

Que dice la cuenta de CODELCO 2010?. En primer lugar indica que las utilidades crecieron en 2.020 millones de dólares, un 16,6% en relación al año 2009. El primer problema es que el precio de la libra de cobre durante 2010 fue de 3,42 dólares en comparación a los 2,34 del 2009. Si se proyecta la producción del año 2009 con el precio del año 2010, los ingresos de CODELCO por ventas deberían haber superado los 17,7 mil millones de dólares, pero solo se llegó a 16.606 millones.

Por otra parte los costos durante el año 2010 aumentaron en 1.231 millones de dólares, un 20,6% más que en el año 2009, lo cual coloca al año que recién pasó como uno de los peores en los últimos años para la gestión de CODELCO.

Ahora bien, existen contratos a futuro que se firmaron en la época en que Juan Villarzú era presidente del directorio de CODELCO, siendo el más importante el realizado con la empresa china Minmetals, el cual contemplaba un precio fijo del cobre de 1,5 dolar la libra. Puede ser esta la causa de las pérdidas que hoy vemos en CODELCO?

Otro antecedente que no es menor se refiere al actual director de CODELCO, Diego Hernández, alguien con experiencia en los mercados a futuro del cobre. En el año 1995 Minera Mantos Blancos (hoy Anglo American Norte), perdió el 25% de sus ingresos operacionales en los mercados de futuro del cobre. Pasó algo con Hernández? Absolutamente nada. El motivo de que se mantuviera en su puesto, cuando la lógica indica que debió haber sido despedido, fue que una empresa relacionada terminó percibiéndo las ganancias que perdió Mantos Blancos, la que, además, no pagó impuesto a la renta en Chile por haber perdido sus utilidades en los mercados de futuro. Estaremos al frente de algo similar en CODELCO, a cargo del presidente del directorio?. Y de ser así, cuales serian las empresas que se están viendo favorecidas a costa de las utilidades de la mayor empresa minera estatal?. Lo más raro es que nadie del directorio haya reparado en que estos datos no aparecen en la cuenta pública entregada por Hernández. Tampoco ha dicho nada Cochilco, ente que fiscaliza a CODELCO, y mucho menos el actual ministro de Minería, Laurence Golborne.

Esta pérdida de dinero no es menor. De hecho implica que el Fisco recibe unos 2000 millones de dólares de recaudación tributaria.

Tampoco se explica que un directorio, en el cual está gente con experiencia en la minería y que, gracias a la ley de gobierno corporativo, es bastante independiente del Gobierno de turno, con un precio de la libra de cobre en puntos altísimos, no pueda mostrar resultados azules, cuando todo está dado para hacerlo.

Será este el primer paso para privatizar CODELCO?. No se puede olvidar que muchas empresas estatales, en la década de los ’80, comenzaron el camino a la privatización con pérdidas generadas a propósito, de manera de crear en la población una imagen de ineficiencia, para comenzar vendiendo algunos de los activos de la empresa, antes del completo traspaso a los privados.

Por ahora los resultados indican que en CODELCO hay un gato encerrado que debe ser investigado. Es hora que las autoridades correspondientes (de este o de los gobiernos anteriores) pidan respuestas.

Enlaces:
Columna Julián Alcayaga (El Mostrador)
Comité de Defensa y Recuperación del Cobre

La Revolución Verde: ¿Mineras en Parque Nacional Lauca?

¿Mineras en Parque Nacional Lauca?
Por Daniel Arellano

En el diario El Ciudadano apareció un reportaje sobre una situación bastante inquietante y que demostraría como muchas empresas son capaces de todo por obtener ganancias, inclusive de destruir hermosos paisajes naturales que incluso están protegidas.

Según la información, a principios de abril se anunció que la Secretaría General de la Presidencia avanza a paso firme en los estudios jurídicos para desafectar un amplio espacio del Parque Nacional Lauca, ubicado en la Región de Arica. Hasta un 15 por ciento de las 137.883 hectáreas del espacio protegido sería entregado en concesiones a compañías mineras para la explotación de cobre, oro y plata presentes en el subsuelo.

Esta es una idea que viene rondando desde el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, pero solo desde la llegada de Sebastián Piñera a La Moneda se vienen apurando los proyectos relacionados con este tema.

Informaciones de Diario Financiero indican que el área a desafectar sería de alrededor de 43000 hectáreas permitiendo la inversión de cifras cercanas a los US$ 2.000 millones. Empresas mineras transnacionales y chilenas están muy atentas a esta posibilidad que les permitiría extraer las reservas de cobre, oro y plata presentes en el subsuelo del parque nacional. Dentro de estas están Rio Tinto, BHP, Codelco y Anglo American. Ademas existen tres proyectos que incluso cuentan con una resolución de impacto ambiental, los que están a cargo de las mineras Catanave, de Southern Copper Corporation; Pampa Camarones, de Haldeman Mining Company; y Los Pumas, de Minera Hemisferio Sur.

La tarea para desafectar esta área no le es facil al Gobierno. Por un lado, se vulneraría el acuerdo firmado por Chile en 1967, cuando nuestro país adhirio a la Convención de Washington para la Protección de la Flora, Fauna y Bellezas Escénicas. Según este convenio internacional, los gobiernos “convienen en que los límites de los parques nacionales no serán alterados ni enajenada parte alguna de ellos”, sino mediante la declaración de una ley. También se establece que las riquezas existentes en las zonas protegidas no se explotarán con fines comerciales.

Por otro lado el Parque Nacional Lauca es considerado Reserva de la Biósfera, que si bien no tienen un peso legal propiamente tal, es un status que al ser violado no generaría mucha simpatía en la población.

Finalmente la comunidad aymará que vive en el Parque Nacional es otro frente que el Gobierno debería sortear si quiere llevar a cabo este “proyecto”.

Esta posibilidad es una muestra del poco respeto por el medio ambiente por parte tanto del Gobierno como de las industrias en general. La avaricia y la ambición de empresas que buscan el obtener suculentas ganancias a costa de destruir el medioambiente empieza a tocar un límite que raya en la desfachatez.

También llama la atención como el Gobierno no solo aprueba estos proyectos sino que además, usa el dinero de todos los chilenos para buscar resquicios legales que permitan llevar a cabo este desafectación de terrenos. Una muestra de que el discurso de “protegeremos el Medio Ambiente” se queda solo en eso, ya que los hechos demuestran otra cosa.

Desde acá hacemos un llamado a las organizaciones ciudadanas, a los medios de comunicación y a los políticos, a frenar este tremendo error que puede costarle muy caro, no solo a los habitantes de esos sectores sino que a un ecosistema delicado y que ha estado alejado de la acción depredadora del hombre.

Enlace:
Reportaje Diario El Ciudadano

Video: Desafectación Parque Nacional Lauca

En La Retina: Apostando por lo obsoleto

Apostando por lo obsoleto
Por Sergio Villegas

Sorprende la liviandad, y por momentos la arrogancia, con la que la lobbycracia nuclear en Chile esgrime argumentos contra una realidad que le incomoda.

Pocas horas después de que durante el noticiario matutino en canal 13 un experto opinara que la radiación en Fukushima no debiera alcanzar niveles críticos, en Tokio el director de la planta nuclear, Akio Komiri, estallaba en llanto después de admitir que “la radiación podría ser mortal para muchos ciudadanos”. Y mientras en otro canal otro experto recomendaba no sobrereaccionar por lo que acontecía en la planta nuclear, la comunidad internacional, incluyendo Chile, llamaban a sus ciudadanos residentes en Tokio a abandonar la ciudad.

El 11 de Marzo, luego de que se informara de los primeros indicios de que algo ocurría en la planta nuclear de Fukushima, el ministro Laurence Golborne comunicaba en su Twitter: “Energía nuclear: Tranquilos. No exageremos ni hablemos sin información valida. Sugiero aprender de las experiencias y luego sacar conclusiones”.

Días después, cuando ya era evidente que nada había sido una exageración, el ministro insistía con: “…habrá que aprender de esta experiencia”. Es una frase común en la industria de la energía nuclear, que debe explicar y comentar diariamente algún “incidente”, mayor o menor, en alguna de sus plantas alrededor del mundo. Pero ahí queda la pregunta que se hacen cada vez más ciudadanos: ¿Qué tan segura puede ser una tecnología que se nutre de sus catástrofes para mejorar y aprender?

Se nos dice que Chile, para llegar al desarrollo y para crecer y lograr bienestar para todos, requiere de más energía. Está bien que anhelemos crecimiento y bienestar, pero no debemos dejarnos embriagar ni cegar por estos anhelos. Un paso esencial en esto es evitar los errores cometidos en el pasado por los países hoy desarrollados. Es evidente que gran parte de estos países – algunos disimuladamente, otros abiertamente – han encontrado y fomentado nuevas opciones para sus matrices energéticas y que gradualmente reemplazaran sus plantas nucleares por otras alternativas. Así, por ejemplo, los europeos han dejado de construir una cantidad suficiente de reactores nucleares, apostando por otras fuentes energéticas que les permitan reemplazar la potencia de los actuales, los cuales quedarán obsoletos a más tardar en unos 20 años.

Por otro lado, en California (USA) se construye desde el año 2010 la mayor planta termosolar del mundo que comenzará a generar, a comienzos del 2013, alrededor de 1000 megavatios, es decir, una potencia equivalente a la que genera un reactor nuclear. La energía termosolar es justamente uno de los ejemplos hacia donde debería apuntar nuestra política energética, tomando en cuenta nuestra privilegiada geografía. Los desiertos reciben del sol en 6 horas más energía que la que la humanidad necesita en todo un año. Es una fuente potente, inagotable, limpia y nos independiza de costosos combustibles externos. La capacidad técnica para aprovechar esta energía ya existe desde hace muchos años, pero su aplicación se postergó por los intereses de la industria petrolera y nuclear. Son muchos los científicos que manifiestan que en el tema energético el futuro le pertenece al sol. Cabe destacar aquí el planteamiento del Senador PRSD por Antofagasta, José Antonio Gómez: “El país debe proyectar una matriz energética cuyo rol preponderante sea el potencial solar de la segunda región…Los expertos dicen que con sólo el 1% de la superficie del desierto de Atacama para energía solar, se podría generar más electricidad que el estimado para HidroAysén. Ralco, por ejemplo, posee una potencia de 690 MW y lo que se podría producir con el 1% de la superficie del desierto, que se extiende por la II y III regiones, son 3.000 megawatts”

Si hablamos de futuro entonces no podemos optar por una fuente energética cuyo combustible, el Uranio, se acabará en alrededor de 50 años manteniendo las plantas hoy existentes. El Torio, elemento que supuestamente podría reemplazar al Uranio, ya ha sido descartado por países como Alemania y Noruega (siendo este último uno de los países con las mayores reservas de este elemento) después de décadas de estudios, desarrollos e investigaciones. La energía nuclear es una opción obsoleta y hace rato que perdió su luz desarrollista y vanguardista. La huella radiactiva y contaminante de sus desechos la heredarán cientos de generaciones a futuro.

¿Y Cómo va el futuro en Chile?. Nuestro ministro estrella, Laurence Golborne, tiene todo bajo control. Acaba de gestionar dos tratados de cooperación e investigación en el tema de energía nuclear con Francia y EEUU. Ambos países son los casi exclusivos vendedores de tecnología nuclear. Ante los cuestionamientos y el escenario que provocó Fukushima, el ministro señaló: “el tema nuclear es un tema para el cual el país tiene que estar preparado en materia técnica, pero también en materia regulatoria. No es llegar y mañana instalar una planta nuclear aquí en Chile, porque no existe la institucionalidad legal de seguimiento y control de una inversión de esta naturaleza”.

O sea, para el ministro es simplemente un tema técnico y legal. Se suma a esto la intención del gobierno de enviar al parlamento durante el segundo semestre de este año un proyecto de ley para regular y fiscalizar el desarrollo de la energía nuclear en Chile. No hay ninguna intención de discutir en primer lugar si el país quiere o necesita optar por esta tecnología.

No seamos ingenuos: Aquí de lo único que se trata es de negocios. Tanto el presidente Piñera como el ministro Golborne llevan en su ADN el espíritu empresarial chileno. El problema es que, como todos sabemos, el espíritu empresarial chileno es cortoplacista, por lo que es el menos adecuado para tomar decisiones tan estratégicas sobre el futuro.

Yo Opino: Lo que viene tras el rescate de los 33 mineros

Lo que viene tras el rescate de los 33 mineros
Por Daniel Arellano

Lo que se ha vivido en las últimas horas debe ser una de las historias más impactantes que hemos vivido en nuestro país. Me refiero al rescate de los 33 mineros que estaban atrapados en la Mina San José, operación que resultó todo un éxito.

Hemos asistido, a través de los medios (sobretodo de la televisión), a un rescate que ha sido seguido por todo el país con nervios, pero también con esperanza. Pasado este, con todo el país celebrando la gran noticia, comienza la nueva etapa con muchas preguntas y conclusiones.

Partamos diciendo que a los 33 mineros no debemos tratarlos como héroes. Más bien como victimas de la desidia de un par de empresarios que prefirieron ahorrarse unos pesos en la seguridad de sus trabajadores, a cambio de obtener suculentas ganancias. Eso terminó, finalmente, en que este grupo de hombre debiera pasar por una de las experiencias más fuertes de sus vidas. Sin embargo, eso no impide que sintamos admiración por como fueron capaces de sobreponerse a las condiciones adversas, con una mezcla de orden, fuerza espiritual y férrea disciplina.

Tampoco uno puede dejar de reconocer la labor realizada por el Gobierno, con su cara más visible en e ministro Laurence Golborne, y la gente de Codelco. Andrés Sougarret y su equipo son, desde mi punto de vista, los grandes héroes, junto con los 6 rescatistas. Su trabajo fue prolijo, de un alto nivel técnico, y eso quedó demostrado con el resultado final. Tampoco uno puede olvidar a toda la gente anónima que colaboró, a quienes manejaron las sondas y un largo etc. Ellos son, quizás, los grandes héroes no reconocidos.

Pero, que viene ahora?. En mi opinión esto puede ser un punto de inflexión para el Gobierno de Sebastián Piñera, tanto para bien como para mal. El rescate ha sido la muestra de esa “eficiencia” que tan majaderamente se nos ha machacado y que, hasta el día de hoy, no tenía un ejemplo muy claro. Si el Gobierno logra que esta pueda irse traspasando a otros estamentos del Estado Chileno, podríamos estar ante un cambio de gran importancia en nuestro país.

También será interesante ver como será manejado comunicacionalmente este gran logro. Esto es muy importante ya que en algunas encuestas aparecidas antes del rescate, un porcentaje no menor de los encuestados indicaba que le parecía que el Gobierno usaba esto políticamente. Ahora bien, cualquier Gobierno lo haría. El tema es por cuanto tiempo y como las autoridades actuales mantendrán el tema de los mineros en el tapete, ya que existe el riesgo no menor de terminar cansando a la gente y usar el tema para tapar problemas tanto o más importantes, como la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del 27 de febrero pasado, la cual ha avanzado demasiado lento.

Es ahora cuando el Gobierno tiene la oportunidad de jugársela por hacer un cambio importante en las leyes que regulan la minería en nuestro país, sobre todo en los ámbitos referidos a seguridad y fiscalización, además de aumentar de manera significativa los recursos para el Sernageomin. No es lógico que en la Región de Atacama solo existan 3 fiscalizadores para la gran cantidad de actividad minera que posee esa zona. Además los derechos de los trabajadores, no solo de los mineros, puede ser una apuesta importante de este Gobierno. Si bien un tema como este no es tan mediático ni tiene efectos inmediatos, puede elevar a Piñera al rango de un estadista que tiene una visión de país para después que el no esté en La Moneda. Habrá que ver si se la juega o prefiere quedarse con el efecto de corto plazo que debería verse reflejado en las próximas encuestas.

El rescate puede que acalle las voces que quieren ingresar capital privado a Codelco. La idea de que un 15% de esta compañía estatal esté en manos de privados, para así aumentar su eficiencia, puede resultar contraproducente, más aún de que fue Codelco quien llevó el peso del rescate en cuanto a elementos técnicos y humanos. Espero que mantenga su carácter estatal, más aún después de la aprobación de un Royalty bastante mezquino y que le entregó la invariabilidad a las empresas extranjeras hasta el 2023.

Si bien el momento post-rescate recién comienza, las reflexiones entregadas en esta columna son interesantes de analizar. Por ahora disfrutemos que los 33 mineros han vuelto a la vida.