Mamá, cuando grande quiero ser Senador

“Cada pueblo tiene el gobierno que se merece”

Y pasó. Nuevamente, la clase política lo hizo de nuevo. Sin avisarle a nadie (obvio) se asignaron un aumento de 2 millones de pesos para sus asignaciones parlamentarias. Antes de este aumento, en promedio, cada senador recibía alrededor de 9,3 millones de pesos en asignaciones. Al subirse 2 millones hablamos de un 20% más para el fondo monetario que tendrá cada uno y que podrán gastar bajo rendiciones, facilitando su labor senatorial. Pregúntese usted, ¿Qué haría si le subieran su sueldo en 20%? Aquí me podrán decir “oye, no es un aumento del sueldo, son las asignaciones, que además se rinden”, y tendrían mucha razón, pero cuando uno ha visto las “magias” que se pueden hacer para rendir un ítem, créanme que a nuestros honorables senadores no les costará nada juntar alguna boletas que sirvan para rendir esos 2 millones extra. Pero sabe que, yo no critico que a los parlamentarios de nuestro país se les de plata para asignaciones. Ellos tienen un trabajo importante que hacer, y para eso, tienen que incurrir en gastos varios. Pero, hay cosas que a uno simplemente no le cuadran.

Partamos desde el principio. Primero, quiero felicitar a los parlamentarios de nuestro país. Para los que dicen que son “estúpidos”, no podrían estar más equivocados. Estos honorables decidieron crear un poder independiente a ellos, externo, que le llamaron comisión. ¿Qué haría este grupo de eruditos? Ni más ni menos que evaluar los aumentos monetarios que “sufrirían” los parlamentarios. ¿Entendió la movida maestra? Se la explico. Al tener un organismo externo, “independiente”, los parlamentarios pueden alegar inocencia, pero al mismo tiempo, no pueden hacer (mejor dicho, no quieren hacer) nada para evitar lo que se decida en dicha comisión, por lo que tendrán que (lamentablemente) aceptar lo que digan. Y si el pueblo se enoja, ¿qué dirán los honorables? “la decisión no fue nuestra, fue de la comisión externa”. Brillante, por decir lo menos.

Vamos a otro tema. La asignación de combustible. Actualmente (según datos de chile transparente) cada senador recibe $1.414.358 pesos chilenos. Algo así como 3 mil dólares. Haciendo un simple cálculo de ver cuántos litros de bencina podrían cargar, llegamos a la módica suma de 1700 litros de bencina (tomando como referencia un precio de $830 pesos por litro). Si seguimos y decimos que un auto promedio rinde 10 km/ltr., un senador tiene la plata para andar 17 mil km. mensuales. Si Chile continental mide 4.400 km. de largo, hablamos de que un senador podría recorrer Chile ida y vuelta 2 veces. Pero no me quiero detener en eso. Quiero ir más allá. Muchos senadores dicen que ellos necesitan esa plata para poder recorrer sus circunscripciones, o la necesitan para llegar a sus regiones. Pero, ¿será igual para todos? Porque el pueblo de Chile le debe pagar la bencina a los Senadores que viven en Santiago y que tiene que viajar a sus regiones. ¿Porque le debemos pagar la movilización a José Antonio Gómez para que vaya a Antofagasta? ¿Por qué Isabel Allende, Jaime Pizarro, Alberto Espina, Carlos Larraín, Eduardo Frei, Camilo Escalona, Patricio Walker, Jaime Coloma y Hernán Larraín necesitan plata para llegar a sus regiones? Si ellos viven en Santiago y trabajan en otra región, los gastos rendibles comienzan y terminan en la región. Todo gasto que hagan fuera de su lugar de trabajo debe ser a costa de ellos, no de “asignaciones”. Y aquí tocamos otro punto ¿Por qué no existe una regulación que prohíba que personas que no residan en la región puedan postular a diputado o senador? Usted me podrá decir que “no porque no viva en la región significa que no puede hacer bien el trabajo”, y una vez más tendría razón, pero entonces no rindan gastos de movilización que sean fuera de la región. Además, ¿por qué los 38 senadores tienen la misma cantidad de asignación en combustible o “translación”? ¿Usted cree que los senadores de Valparaíso (Lily Pérez, Lagos Weber, Ignacio Walker y Francisco Chahuán) andan 17 mil kilómetros mensuales? ¿Me va a decir que los senadores por Santiago (Girardi, Jovino Novoa, Ena Von Baer y Soledad Alvear) necesitan 17 mil kilómetros mensuales para ejercer su labor parlamentaria?

Actualmente, los senadores tienen asignaciones para translación, gastos de oficina, asesoría profesional, secretarias y honorarios, y celular. Todo esto para una persona que trabaja 3 veces a la semana (si es que va los 3 días a la semana) y que la última semana de cada mes debe ir (casi por obligación) a su distrito. ¿Cree que es justo? Además hablamos de personas que ganan toda esta plata, pero pueden darse el lujo de rehusarse a debatir un tema, como sucedió con el aborto terapéutico. No olvidemos también, que el congreso es de las instituciones peor evaluadas por la gente. Si en mi trabajo me evaluaran con los mismos números que evalúan a los senadores, hace tiempo que estaría en la fila de los desempleados. Y no quiero hacer leña del árbol caído, pero no puedo dejar de lado el hecho de que ha habido leyes que han permanecido años y años en el congreso. De nuevo, si en mi trabajo yo tuviera un “pendiente” por 7 años, no tendría cara para suplicar que no me despidieran. Pero ellos tienen la gran ventaja de que se pueden sacar la cresta (disculpe mi francés) 3 meses, salir elegido y descansar por 8 años, en donde solo deben cumplir con la asistencia al congreso.

Volvemos al principio. Yo no critico que los senadores tengan asignaciones. Como lo escuché en la radio, ellos necesitan de gastos para cumplir con su función parlamentaria. Lo que yo critico es que después de toda la plata que se les da, hagan tan mal el trabajo. Cuando se habla de cambios importantes para el país, cambios que pueden lograr un Chile mejor, todos patean la pelota, nadie asume. Pero si hay que aumentarse el bono de bencina o el sueldo, corren para votar a favor. Y no les importa. Para que hacer bien la pega, si tienen un contrato irrenunciable por 8 años. Años en donde se les tiene asegurado un monto de 7 millones como sueldo bruto y 9 millones en asignaciones. Y más encima, algunos salen re-elegidos. Por eso puse la frase al principio “Cada pueblo tiene el gobierno que se merece”, porque si nosotros como votantes, seguimos eligiendo a los mismos de siempre, ellos seguirán haciendo lo mismo de siempre, que desgraciadamente, siempre va en contra de los que lo eligieron. Debemos cambiar. Debemos cambiar el sistema. Exigirle a los senadores que hagan rendir esos casi 16 millones mensuales. Exigirles, molestarlos para que hagan leyes útiles, que sirvan, que cambien el país. Y si no lo hace, castigarlos con el voto y NO RE-ELEGIRLOS. Lamentablemente, existirá el voto voluntario, por lo que la gente irá menos y menos a votar, porque seamos sinceros, quien quiere ir a votar por estos (usted complete la oración). Ojalá el sistema cambiara. Mientras ellos no quieran cambiarlo, nosotros, la gente, los votantes, deberemos cambiarlos a ellos. Es la única forma.

Al final, usted tiene la última palabra.

Gracias

Escrito por El Reno

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