Política de Yegua: Amar, Servir y Proteger

Amar, Servir y Proteger
Por Icy Coke

Esa frase no es enteramente mía. Es de mi hijo del medio, que está en Perú haciendo obras de servicio a la comunidad. Y digo que no es “enteramente” mía porque si bien es el lema de vida de mi “bebé” está basada en las enseñanzas que le dimos cuando era pequeño.

Y siento que así debería ser para todos nosotros, los seres humanos. Venimos hechos para amar, y mediante el amor, servir y proteger a los que nos parecen más desvalidos. Hoy por hoy, hay 21 mártires que murieron porque un día viernes partieron en un fatídico vuelo, con unas enormes ganas de servir a los más desprotegidos, movidos por la más noble de las intenciones y de los buenos sentimientos. Y esa energía amorosa fue demasiado para esta tierra. Fue una tentación muy grande para esas energías negras que andan sueltas por estos días. Este accidente sin explicación aparente nos golpeó el alma nacional con una fuerza furiosa e insolente. Fue la amarga guinda de una torta de terremotos, tsunamis, hundimientos y desgracias que nos han golpeado como país incansablemente. El clima no podría ser peor, al parecer.

Pero mi espíritu optimista, mi incansable visión de futuro y mi carácter resiliente (que tiene que ver con mi espíritu de eterna sobreviviente) me impulsan a sacar la mejor de las lecciones de todo lo ocurrido. Pensando en lo que sentimos los chilenos, en todo el dolor y la solidaridad expresada, me pongo a reflexionar que tenemos un gran material del que estamos hechos y del que poco sacamos partido.

Ante los últimos eventos vividos con los estudiantes, las protestas masivas, los cacerolazos y los movimientos sociales que se han ido despertando, claramente muestran que algo está mutando. Algo en lo profundo de Chilito está cambiando. Y me gusta, a pesar de todo lo “problemático” que pudiera parecer. Me gusta que nos pongamos exigentes, que despertemos del largo letargo de las conciencias, que nos levantamos exigiendo los derechos que por tantos años nos han sido negados. Extraño, eso sí, más lideres de verdad como la Camila y el Giorgio. Claramente, recién se están formando y tienen que vivir un proceso de desarrollo y fortalecimiento. Es normal que eso ocurra. Es lo que se espera, al menos yo lo espero así.

Pero quiero también ver más chilenos proactivos, más chilenos como los Felipes y como todas aquellas personas que perdieron la vida al ir a prestar servicio a otros chilenos más desvalidos y abandonados. Y es que en este país tan largo y flaco, hay tanta necesidad de ayuda, hay tantos chilenos para proteger, hay tanto por hacer, ¡¡¡hay tanto que (re)construir!!!… Partiendo por nuestros espíritus quebrantados, ¿no?.

Lo bueno del accidente de los 21 es que se ha vuelto a poner de moda ser solidario. La inteligencia y la profundidad de los pensamientos volvieron a estar “in”. Y eso se agradece, en medio de tanta trivialidad, de tanta farándula, de tanta estrellita fatua que aparece, pasa y se deshace sin ninguna trascendencia… Y yo pensé que Felipe Camiroaga era más de lo mismo, sin embargo, me llevé la grata sorpresa de saber de todas las cosas que hacía calladito por los demás. Me sorprendí gratamente al descubrir – tardíamente, por cierto – del gran hombre que era él y de todo lo que hacía por los demás como se deben hacer las cosas: En silencio y solo por el agrado de dar fuera de todas las cámaras y luces mediáticas que tanto atormentaron a Felipe, sobre todo en los últimos años. Tengo que reconocerlo hidalgamente, aunque ya no sirva para mucho: Estaba muy equivocada con Camiroaga.

A Felipe Cubillos tuve el placer de conocerlo en un par de reuniones de amigos. Ahí lo escuché hablar de sus proyectos y de sus ideas visionarias. El soñaba con un Chile más justo y solidario, con chilenos más comprometidos y empresarios más responsables y empoderados del país. Me encanta que muchas de sus ideas, presentaciones y discursos anden dando vuelta por el ciberespacio, despertando conciencias dormidas y elevando “albatros”. Ojalá pueda ser que algún día este país se convierta en el Chile que Felipe Cubillos soñó, junto a los otros 20 que volaron al cielo en un avión con destino al paraíso literal.

¿Y cuál fue el propósito de este post? Simplemente, el desahogo. Tengo mucha pena todavía. Aun no logro entender el misterio. Sin embargo, quiero pensar que Chile está cambiando para mejor. Que este sisma en sucesión de hechos desgraciados nos sirva para darnos el empujón que nos falta para crecer como nación y nos volvamos más dueños de nuestro destino, más artífices de nuestro futuro como país y que dejemos de ser reactivos en cuánto al ámbito político. No le demos tanta responsabilidad a los políticos, “señores”. Tomemos el destino en nuestras manos y participemos más. Volvámonos más actores que espectadores, pero abramos nuestros corazones al amor, sirvamos con ahínco y protejamos mejor a todos nuestros sufridos compatriotas que con un fuerte espíritu de sobrevivencia lucha cada día por tener una oportunidad y un espacio concreto en esta tan injusta sociedad actual.

Hagamos nuestro ese lema de vida por el que paradójicamente murieron 21 chilenos de valor: AMAR, SERVIR Y PROTEGER para lograr (re)construir un Chile mejor.

Anuncios

6 Respuestas a “Política de Yegua: Amar, Servir y Proteger

  1. esas hermosas palabras que representan a tu bello hijo y tí, para no todos tienen el mismo valor semántico. ese es el problema, yo comparto lo que has escrito. Pero cuando veo al alcalde Labbe hoy… ufff.
    Sin embargo creo y soy fiel al valor real de esas palabras, lucho por ellas y quiero que nuuestro país las haga suyas para que si alguna vez volvemos a sentir las desgracia de los 21 o la desgracia de ver nuestra educación hecha mierda. Seamos resilentes y luchemos sin claudicar por lo que es justo.

  2. Hemos hablado mucho de este tema y me gustó leerte. Escribes bien y tienes una sensibilidad que es bastante escasa y nos hace bien. Los que te conocemos lo sabemos. Gracias por la reflexión.

  3. Yo soy algo más frío que tú. Creo que esto marcará con suerte este año, y que el próximo volverá todo a la normalidad. Respecto del movimiento estudiantil, creo que pasará lo mismo que con la revolución pingüina.
    Saludos sangrientos

    Blood

  4. Daniel Arellano

    El tema es cuanto nos va a durar esta sensación. Lo más probable es que termine sepultada para la gran masa, aunque eso no quiere decir que más de alguien podrá verse tocado por todo lo que ha pasado.
    Ojalá me equivoque y veamos un cambio de verdad en la sociedad, aunque sea el inicio de alguno.
    Saludos

  5. El inicio de algo es ya un comienzo, amigo mio!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s