Cerebro Joven: Yo confío, tú confías ¿nosotros confíamos?

Yo confío, tú confías ¿nosotros confíamos?
Por Karina Jara

“Confiar en todos es insensato; pero no confiar en nadie es neurótica torpeza” Juvenal (67-127) Poeta satírico romano.

En el último tiempo nos hemos enterado de varias situaciones que han impactado a la opinión pública chilena. Casos de abusos y violencia contra niños, corrupción, negligencia, etc., han provocado un cuestionamiento hacia nuestras instituciones y autoridades tanto políticas como religiosas como también hacia nuestro entorno.

¿Cómo fue que llegamos a esto? ¿Qué se hizo mal? ¿En qué nos equivocamos? Cada día aparece una nueva denuncia sobre abuso o corrupción. Cada vez vemos a nuestras instituciones involucradas en hechos no dignos de confianza. Políticos tratando de explicar lo inexplicable; sacerdotes justificando lo que no tiene justificación; montajes falsos para culpar a inocentes de delitos no cometidos; millonarios contratos para la realización de obras que nunca se hicieron; alcaldes suplentes que se autoincremente sus sueldos; intendentas que mienten para lograr beneficios, ministras que firman documentos sin saber de qué tratan o multinacionales que amenazan en no apoyar obras de beneficencia si se aprueba determinada ley que no les conviene.

La credibilidad es una cualidad apreciada por todos; la valoramos y la protegemos, pero ¿qué ocurre si se ve violentada? La respuesta es fácil: adiós confianza. Es así que nuestra percepción hacia la política y la religión, por ejemplo, no es de las mejores hoy en día.

Y así como desconfiamos de nuestras autoridades también comenzamos a dudar de quienes componen nuestro entorno e incluso del círculo familiar y vaya qué triste es llegar a esa situación.

¿Cómo sabré si la otra persona es digna de mi confianza? ¿Quién me asegura que no seré traicionada? ¿Esa persona será digna de cuidar a mis hijos? ¿Debo dejar de confiar?.

¿Qué hacemos? ¿A quién recurriremos cuando tengamos una duda? ¿Quién nos solucionará un problema determinado? ¿Un Chapulín Colorado? ¿Un superhéroe? No. Eso ocurre sólo en las historietas. Tal vez alguien diga “existe la fe”. Sí, es cierto, pero ésta incluso también se ve dañada.

Entonces ¿cómo evitamos caer en la paranoia de desconfiar de casi todo? La clave es simple pero cuesta: la verdad. El problema es que en Chile a veces no nos gusta decir las cosas tal como son; siempre tratamos de evitar encarar los problemas; le hacemos el quite como si fuera una peste y luego pasan situaciones que andamos lamentándonos. Es por eso que primero tenemos que ser sinceros con uno mismo para poder exigir honestidad y transparencia al resto, sobre todo de quienes ostentan cargos públicos y de relevancia.

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Una respuesta a “Cerebro Joven: Yo confío, tú confías ¿nosotros confíamos?

  1. Daniel Arellano

    Hoy la confianza es un bien escaso, principalmente en lo que se refiere a la política. Se necesita un reencantamiento de la sociedad por la confianza en todos los ámbitos, y principalmente en sus autoridades.
    Saludos

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