Cerebro Joven: Todos en el mismo saco

Todos en el mismo saco
Por Karina Jara

Uno de los temas por los cuales tiendo a discutir con amigos y colegas es cuando comienzan a generalizar. No hay aspecto que más me incomode que las generalizaciones y en Chile  somos magister en esto.

Voy a dar un ejemplo.  Hace pocos días, los chilenos estuvimos pendientes sobre la demanda de paternidad que un comerciante presentó en contra de Mario Kreutzberger, Don Francisco. La mayoría dio por hecho que el demandante era hijo porque “se parecía”. Cuando se denunció un supuesto soborno para alterar los resultados del examen de ADN, también se dio por hecho que había sido Don Francisco. Minutos antes que la jueza del caso diera a conocer el resultado de la prueba, algunos medios de comunicación informaron que había sido positivo. Y aunque después la magistrada del Tribunal de Familia confirmó que el famoso test dio negativo, la mayoría (y sin pruebas concretas) apuntó  a que el famoso animador había “cambiado” o “alterado” los resultados.

Ya conocido el resultado, examiné las reacciones de las personas en Twitter, Facebook y grupos de debates. La gente ya había condenado a Don Francisco: sí era el padre y que había cambiado los resultados. ¿La base para esta afirmación? el supuesto historial oscuro del animador para salir incólume de cuanta demanda en su contra se ha presentado, pero sobre todo porque en Chile quien tiene dinero, apellido o es famoso “lo compra todo”.

Esto me hizo pensar lo fácil que podemos enjuiciar a una persona sin ningún otro argumento válido que su origen o condición. Tendemos a incluir a todos en un mismo saco sin tomarnos el tiempo de analizar, pensar dos veces y discernir antes de emitir una opinión. Aquí la ecuación es fácil: rico es sinónimo de corrupto; pobre, de flojo. Ni mencionar cuando alguien es peruano, boliviano, mapuche, homosexual, de derecha o izquierda.

Siento que quienes caen en esto no se dan cuenta que la generalización conduce al prejuicio. No se percatan que generalizar y evitar el esfuerzo por captar cómo es el otro así como no analiza cada situación en su aquí y ahora siempre será  un obstáculo para que las relaciones humanas avancen positivamente.

¿Qué pasa con esa imagen que se tiene de nosotros en Europa en cuanto a nuestra “fama de ladrones”? ¿Es agradable? ¿Gusta? ¿Es cierta esa impresión? Obvio que no. Entonces, si no gusta que nos generalicen y califiquen de “ladrones” por lo que unos pocos compatriotas han realizado en el extranjero, ¿por qué caemos en ello?.

¿Hay algo de malo ser una persona exitosa? ¿Hay algo de malo provenir de una familia pobre? ¿Hay algo de malo ser mapuche, homosexual, peruano o boliviano? Una persona rica no es deshonesta; una persona pobre no es  ladrona; una persona atea no es “malvada”, un sacerdote no es abusador, etc.

Plantear sentencias a partir de uno o pocos casos particulares jamás nos llevará al conocimiento pleno, sino al prejuicio. Es decir, realizar un juicio sin pruebas que manifiesta, a su vez, una fuerte carga negativa por parte de quien la emitió solo nos cierra las puertas para comprender a la otra persona.

Chile no podrá avanzar como nación sólo apostando a lo económico, a lo material; también debemos avanzar como sociedad; quitarnos los prejuicios, evitar caer en generalizaciones. No hace bien, no es sano y no nos ayuda a ser un país unido.

Anuncios

2 Respuestas a “Cerebro Joven: Todos en el mismo saco

  1. Daniel Arellano

    Lamentablemente estamos inmersos en esta sociedad donde el distinto, el raro, o cualquiera que no esté dentro de nuestra definición de “normal”, ya sea en color de la piel, discurso, manera de ver el mundo, etc, es segregado por la sociedad.
    Nos queda mucho como sociedad para mejorar en este tema.
    Saludos y bienvenida al blog Karina.

  2. Lo expuesto en tu artículo es una realidad preocupante en nuestra sociedad moderna…

    Tanto el hecho de que en cuanto se acusa a alguien todos asumen inmediatamente su culpabilidad y nunca más podrás borrarán esa idea de sus cabezas, como que tendemos a generalizar lo negativo…

    Generamos nuestros propios prejuicios y nos olvidamos lo duro que es sufrirlos en carne propia… Se nos olvida que somos individuos… Que a pesar de todo no existen dos personas iguales y que cada ser humano es único e irrepetible…

    Cada vez tenemos menos respeto por los demás, se nos olvida que cada uno tiene sentimientos y que “agredir” al generalizar lo negativo puede ser muy doloroso…

    No nos damos el tiempo de conocer a los demás… De ponernos en su lugar y respetar sus sentimientos…

    Ha sido una excelente reflexión que espero muchos lean y consideren… Un beso Kari…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s