Yo Opino: La rebelión de Magallanes

La rebelión de Magallanes
Por Daniel Arellano

Se cumplió la promesa y desde las 00:00 hrs de hoy miércoles existe un paro general en toda la Región de Magallanes, con accesos cortados a las ciudades de la zona. Esto se debe a que no se encontró una salida al problema ocasionado por el anuncio del Gobierno de aumentar en un 16,8% el valor del gas en la zona, un elemento que es vital para quienes viven en esos lugares. Lamentablemente volvemos a ver un autogol de este Gobierno, el cual ha demostrado un pésimo manejo de la situación.

Cuando Piñera era solo candidato presidencial realizó la siguiente promesa de campaña: “El sector residencial en Magallanes tiene un tratamiento especial en materia de precios del gas, y ese tratamiento especial se va a mantener. Por lo tanto, le digo a los magallánicos que no hay nada que temer, porque hay buenas razones para que el precio del gas, que es un elemento tan vital en una región que tiene tantas dificultades y frío, se mantenga en condiciones más favorables para la gente de Magallanes que para el resto del país”. Como se puede leer la promesa es vaga y puede tener dos significados: Todo se mantiene igual, es decir no se suben los precios del gas, o bien se les sube el precio del gas pero se mantendrá a un precio favorable para ustedes, en comparación a lo que paga el resto del país. Mucha gente en Magallanes entendió el primer significado, por lo que el anuncio de que el precio del gas subiría fue una verdadera puñalada por la espalda.

Para entender el enojo de la gente de Magallanes debemos partir por pensar en la vida diaria en esa zona. Alejados por muchos kilómetros de los grandes centros productivos, y de los lugares donde se toman las decisiones en nuestro país, con un clima inhóspito, sueldos altos pero que se van rápidamente debido a los altos precios (la fruta en esa zona es un lujo realmente caro), el gas pasa a ser un elemento vital, como para nosotros puede ser la electricidad. Sin gas te puedes morir de frío rápidamente, sobre todo en invierno, por lo que es necesario que se mantenga a un bajo precio para no llevar a gastos extras a la gente que vive allí, pensando en que las diferencias de precios con Santiago pueden ser de hasta un 230%. A eso, además, debemos sumarle su fuerte sentimiento regionalista. No por nada para muchos es la República Independiente de Magallanes.

Puede que el Gobierno esté en lo correcto con el alza del gas, quizás los estudios técnicos tienen un fundamento potente para realizarla, pero el manejo de esto ha sido la de un elefante en una cristalería. No puede aparecer un Ministro diciendo que “se acabó la fiesta en Magallanes”, atizando la hoguera en vez de aplacar los ánimos, ni tampoco es prudente que el Ministro del Interior, más que del problema en si, se refiera solo a la seguridad ciudadana en la región, tema que parece ser el único que domina, ya que cualquier manifestación ciudadana hoy la termina usando las Fuerzas Especiales de Carabineros. Si de verdad este es el tan prometido “Gobierno de Excelencia”, no quiero pensar como seria un mal Gobierno.

Pero detrás de este conflicto están dos temas no menores. El primero es la profunda centralización de Chile, con decisiones que afectan a las regiones pero que se toman en cómodos sillones de Santiago, capital que se lleva la mayor parte de los recursos del país y que vive a costa de las regiones, las cuales se sienten pasadas a llevar por este gigante de cemento. Magallanes puede ser el comienzo de una explosión regionalista no menor, por lo que debería estudiarse seriamente la posibilidad de dotar de mayor autonomía real a las regiones partiendo, quizás, por la elección directa de Gobernadores e Intendentes. Más a largo plazo, no es descabellado que debamos pensar en soluciones de un Estado Federal, mirando el sistema brasileño que podría ser usado en un país con las características del nuestro.

El otro tema de fondo es lo que sucede con ENAP. Según el Gobierno el patrimonio actual de la empresa estatal es de 360 millones de dólares, algo raro según Nolberto Diaz, Presidente del Sindicato de Trabajadores de ENAP, ya que cada refinería vale 1500 millones de dólares. En una entrevista realizada por The Clinic, Diaz indica que “en el año 2008 ENAP se endeudó comprando barriles durante la crisis energética, cuando estos costaban 160 dólares cada uno, y al mismo tiempo Argentina nos cortó el gas. Después de eso, los barriles volvieron a bajar y se perdió dinero, pero fue por un bien mayor.”

Está el Gobierno de Piñera pensando en privatizar ENAP?. Si uno hace una abstracción podría pensar que sí. Por un lado se está informando que la empresa está casi quebrada, luego se sube el precio del gas a los usuarios (en este caso a la gente de Magallanes). Vendrá luego el “salvataje” de la quebrada empresa por parte de privados?. No es menor, tampoco, que en el directorio de ENAP varios de sus componentes sean de confianza del Presidente: Ricardo Rainieri (ministro de Energía y presidente del directorio), Laurence Golborne (Ministro de Minería) y Hernán Cheyre (Vicepresidente ejecutivo de CORFO). Si este fuera el caso, la rebelión de Magallanes sería no solo una lucha por el alza de un bien tan importante para la zona como lo es el gas, sino que también una para evitar la privatización de ENAP.

¿En que terminará todo esto?. Por ahora no se ve nada claro, aunque ya sabemos que quien más pierde con el conflicto es La Moneda.

Foto: The Clinic

Enlaces
Entrevista a Nolberto Díaz, presidente del Sindicato de Trabajadores de ENAP
Pingüino Radio de Punta Arenas

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