Política de Yegua: Atalayas o Trincheras

Atalayas o Trincheras
Por Icy Coke

En la Edad Media, la frontera de Granada debía ser constantemente defendida del persistente ataque musulmán. La loca geografía del lugar hacia imposible un ataque por sorpresa, ya que desde las alturas, los vigilantes parapetados en las atalayas siempre daban cuenta del movimiento enemigo. Algo similar sucedía en oriente, cuando los ejércitos japoneses invadían y defendían territorios al mando de sus Samurai o, los más afortunados, dirigidos directamente por el gran generalísimo, el Shogun. Cuentan muchas historias que antes de la batalla, los samurai se retiraban a meditar y a planear la estrategia de combate desde las alturas de la montaña donde el silencio y la perspectiva del lugar, le permitían dominar perfectamente el panorama para dimensionar el alcance de las batallas que iban a librar.

Por otra parte, la guerra de trincheras era un modo de hacer la ídem que surgió con el desarrollo de las primeras armas de fuego, que debido a su corto alcance y al magro desarrollo del poderío aéreo y de las comunicaciones, les permitía movilidad sin exponer demasiado las fuerzas en combate. Este estilo fue uno de los favoritos en la Guerra Civil de Estados Unidos pero que llegó a su máximo nivel de brutalidad y mortalidad en la Primera Guerra Mundial.

Si observamos bien, ambas estrategias de combate permitieron a las tropas alcanzar sus objetivos y, de algún modo, triunfar gracias al buen uso de ambas. Sin embargo, su uso necesariamente definía el espíritu de quienes dirigían los ejércitos. Mientras que en la guerra de trincheras, los combatientes estaban bien protegidos, la movilidad era bastante riesgosa, ya que te convertías en un blanco fácil al momento de salir de ellas. De hecho, la superstición de nunca encender tres cigarrillos con el mismo fósforo viene de esa época en que debido a la escasez de pertrechos los soldados encendían la mayor cantidad de cigarrillos con el mismo fósforo. Entonces, el enemigo pacientemente esperaba que apareciera la débil luz de la llama en la trinchera contraria. Al primer cigarrillo hacía puntería, al segundo la ajustaba y luego disparaba, convirtiendo en blanco perfecto al portador del tercer cigarrillo mortal. Por otra parte, y en contraposición a lo anterior, parapetarse en una atalaya te hacia aparentemente más vulnerable pero te permitía tener el control total del panorama e ir mejorando la estrategia dependiendo de cómo se movieran las tropas enemigas.

Si extrapolamos este ejemplo de la historia al ámbito político, claramente yo preferiría combatir desde una atalaya que desde una trinchera. En la atalaya tengo más visión y dominio del panorama aunque necesariamente debería tener más cojones para exponerme a esa ubicación desde las alturas. Y eso es precisamente lo que siento que le falta a este gobierno: Altura de miras y cojones. Es cierto que no la ha tenido fácil, pero mientras se parapete detrás de la trinchera del egoísmo, las frases comunes, el ataque a mansalva y la descalificación mediática, que se disparan como gatillo fácil, las cosas difícilmente van a cambiar para el beneficio de las futuras generaciones de nuestro país. Sólo los grandes líderes asumen la postura de vigilante en una atalaya, y yo le sugiero cariñosamente al presidente que se atreva a exponerse desde la atalaya del poder que ostenta. Va a recibir críticas (muchas más de las que ya recibe) pero transparentará la gestión. Todo el mundo podrá ver dónde se encuentra y cuáles son sus intenciones y esa aparente vulnerabilidad será la base de su fortaleza. Hoy por hoy, ya se vuelve INACEPTABLE que acepte abusos de poder del empresariado que lo respalda tales como el de los dueños de la mina San José, que gracias a su desmedida ambición re-abrieron una mina que era insegura y que le va a costar la vida (ojalá que no a todos, eso sí) a estos humildes mineros, dejando en la indefensión a una treintena de familias que dependían de ellos para su sustento. Este accidente ha sido la guinda de una torta bastante amarga que nos ha tocado vivir desde el terremoto, maremoto, y otros dónde ha quedado en evidencia toda la incapacidad de los estamentos relativos al caso y la inoperancia de las entidades reguladoras gubernamentales.

Me preocupa todo aquello y mucho más aún la indolencia con que se tratan todos estos casos. La autoridad parece estar sobrepasada con mucho por las condiciones actuales y tanto los recursos físicos como los mentales han hecho gala de una preocupante ausencia. ¿Dónde quedó la promesa de ofrecer cargos de gobierno a gente capaz, independiente de su postura partidaria? Yo veo mucha capacidad fuera de los círculos de compadrazgo y sin embargo, no los veo en el círculo de gobierno. Por favor, ya es tiempo que le demos cabida a los verdaderos talentos, solo así Chile tendrá una oportunidad concreta en el futuro. Ya basta de pagar con vidas humanas y con el dolor de los familiares que los sobreviven todas las inoperancias, ineficiencias e incapacidades de aquellos que no hacen bien su pega, vengan de donde vengan.

Mano dura Presidente, le exijo mano dura pero de verdad, no para hacer campañas moralistas ni para poner de moda conceptos retrógrados ni medidas totalitarias. Mano dura con los profesionales inoperantes que ponen en riesgo la vida de todos los chilenos. Lo invito con todo respeto a subirse a su atalaya personal – a “empoderarse” de su cargo – para que desde ahí contemple el futuro de Chile y pueda dirigirnos con una mejor perspectiva hacia el Siglo 21 que recién comienza para que al final de su Gobierno podamos decir: “Fue un gusto viajar con Lan”.

Rush – Time Stand Still

I turn my back to the wind
To catch my breath
Before I start off again.
Driven on without a moment to spend
To pass an evening with a drink and a friend

I let my skin get too thin
I’d like to pause
No matter what I pretend
Like some pilgrim
Who learns to transcend
Learns to live as if each step was the end

(Time stand still)
I’m not looking back
But I want to look around me now
(Time stand still)
See more of the people and the places that surround me now
Freeze this moment a little bit longer
Make each sensation a little bit stronger
Experience slips away
Experience slips away

I turn my face to the sun
Close my eyes
Let my defences down
All those wounds that I can’t get unwound

I let my past go too fast
No time to pause
If I could slow it all down
Like some captain, whose ship runs aground
I can wait until the tide comes around

(Time stand still)
I’m not looking back
But I want to look around me now
(Time stand still)
See more of the people and the places that surround me now
Freeze this moment a little bit longer
Make each impression a little bit stronger
Freeze this motion a little bit longer
The innocence slips away
The innocence slips away…

Summer’s going fast, nights growing colder
Children growing up, old friends growing older
Freeze this moment a little bit longer
Make each sensation a little bit stronger
Experience slips away
Experience slips away…
The innocence slips away

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8 Respuestas a “Política de Yegua: Atalayas o Trincheras

  1. Daniel Arellano

    Concuerdo plenamente con tu análisis. Los grandes líderes en algún momento suben a esta atalaya, observan el país que dirigen y se preguntan como quieren que sea en 25, 50 o 100 años. Se la juegan por una visión de país que permita a sus ciudadanos crecer en todas sus áreas, con libertad y responsabilidad. Lamentablemente, en los meses que llevamos, este gobierno ha sido más un administrador, sin un proyecto país claro y contundente. Aunque no es algo que solo esten fallando ellos, la Concertación también careció de un plan país.

    Sobre lo otro, en Chile hay mucha gente capáz que no está en la administración pública. Razones? Bajos sueldos, burocracia, etc. Y al final terminan, muchas veces, trabajando en ella personas que no dan el ancho y que están ahí por compadrazgo o por buenos contactos políticos.

    Saludos

  2. Súper bueno Carlita. Es uno de los mejores post que te he leido. Me gusto el enfoque que le diste al tema.

    Un beso.

  3. Una sola cosa. La mina fue clausurada y REABIERTA, durante los gobiernos de la Concertación, de la Sra. Bachelet más específicamente. Los motivos? no se, aparecer con menos cesantía en la zona a lo mejor, producto de la coima, ya institucionalizada en nuestro país, como la “mordida” mejicana tal vez, el tráfico de influencia, que se yo.
    Lo que hay que hacer es investigar a fondo y establecer las responsabilidades penales especialmente de quienes autorizaron esa reapertura y que el caso no se pierda en los vericuetos de una justicia ciega y concertacionista.

  4. “Hoy por hoy, ya se vuelve INACEPTABLE que acepte abusos de poder del empresariado que lo respalda tales como el de los dueños de la mina San José, que gracias a su desmedida ambición re-abrieron una mina que era insegura y que le va a costar la vida (ojalá que no a todos, eso sí) a estos humildes mineros, dejando en la indefensión a una treintena de familias que dependían de ellos para su sustento”

    Muy cierto, todo eso fue culpa de l gobierno de la Concertacion y Bachelet.

    Estoy de acuerdo con la mano dura del actual gobierno, en especial contra el terrorismo mapuche y anarquista, el narcotrafico y la delincuencia, la corrupcion que se descubra en instituciones administradas durante 20 años por la izquierda, los abortistas (practicos y teoricos) y contra quienes abusan de los trabajadores usandolos una y otra vez para paros y protestas violentas de intenciones politicos.
    CONTRA ESO; TAMBIEN MANO DURA.

  5. Con el voto a dos manos

    Nada que decir. Buen punto el de la atalaya. Las medidas cartuchas y moralistas como las que tratan de imponer en Coquimbo son por decir lo menos, vergonzosas. ¿Qué se creen, que pueden imponer su modo de vida cartuchón a todos los chilenos? Que viene despues, fornicar solo con el consentimiento presidencial mientras nos llenamos de accidentes fatales en la mineria y en otras areas tan peligrosas como esas. O tal vez, que sea obligatorio ir a misa todos los domingos. Los que votaron por este gobierno debieran estar arrepentidos.
    Te felicito. Escribes bien.

  6. Mi querido Hunter y Nonely, lo dije y lo sostengo, mano dura, venga de donde venga la responsabilidad. Como dijo ayer un amigo mio que es muy clever: No es lo mismo hacer justicia que hacer que se cumpla la ley.
    Hoy, se necesita urgentemente la alternativa D, ergo, TODAS LAS ANTERIORES!!!

    NADIE, NADIE, NADIE puede estar por sobre la ley. Pero por ahora, por favooooorrrrr!!! busquemos soluciones y después a los culplables. Muchas vidas y familias dependen del buen criterio de establecer PRIORIDADES!!!!

    Un abrazo a las familias que siguen esperando con “Esperanza” y Fe. Vaya todo mi amor fraternal para ellos.

  7. Oopppss, quise decir culPAbles. Ando distlécsica… 🙂

  8. Aunque no estoy de acuerdo contigo en la sustancia, me gustó tu estilo de comparación. Yo creo que el gobierno se está tomando la revancha por estar tanto tiempo fuera del poder. Lamentablemente, tampoco tiene la capacidad de generar un cambio real. Y si siguen echándole la culpa de todo a la Concertación bien poco es lo que vamos a poder avanzar. El gobierno que se dedique a gobernar y bien, sin andar haciendo una caza de brujas todo el rato. Parecen pendejos.

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