Letras Kiosqueras: El síndrome de los desarraigados

El síndrome de los desarraigados
Por Laura Garcia

El Síndrome de Ulises (Seix Barral, 2005) escrito por Santiago Gamboa (Bogotá, 1965) es un libro jugado y atractivo. Una novela coral que desarma y que personalmente me caló muy profundo por dos razones principales que comparto con Esteban, su protagonista: el ser inmigrante y escritor.

Ambientada en el París de los años 90, en esta novela Esteban (y también los personajes más cercanos que han compartido alguna parte importante de su intimidad) cuenta su historia como inmigrante colombiano, que solo tiene una ventaja en su vida parisina: la beca con la que cursa estudios de Literatura en la Sorbona y que le permite vivir legalmente. Sobreviviendo miserablemente, viviendo en un cuartucho precario y estrecho, haciendo trabajos esporádicos y mal pagados, añorando con nostalgia a Victoria, una española que es el amor de su vida, y tratando de escapar del hambre maldita y asegurar el alquiler de cada mes, termina trabajando en el húmedo subterráneo de un restaurante coreano, lavando pilas de vajillas. En ese lugar conoce a Jung, un coreano sencillo, simpático y amable que lleva una a cuestas una dolorosa historia de amor y separación forzada y que en el transcuso de la obra, sufre gradualmente los síntomas y consecuencias de un extraño padecimiento: El síndrome de Ulises. De la mano de Jung, Esteban conoce a más inmigrantes y entre ellos a dos prostitutas que lo auxilian más de una vez, en una muestra única de solidaridad y humildad.

Lejos de Bogotá y su familia, lejos de todo y muy cerca de la miseria. Le faltaba de todo. París no era esa ciudad luminosa que habían pintado algunos autores que habían vivido en ella anteriormente. París era realmente un frío y oscuro lugar que se parecía más a la boca de un lobo que amenazaba con devorarlo a punta de hambre y dolor. Un lugar que solo tenía ese asqueroso restaurante coreano, la colonia de colombianos y el gélido cuartucho. Pero cuando todo se ha perdido, cuando solo queda un mínimo aliento para sobrellevar el peso de yunque en que se convierte la vida, queda el sexo para escapar y olvidar. El sexo placentero y bestial que se encuentra entre las inmigrantes, entre aquellas mujeres que aparecen entre los grupos de exiliados colombianos, o en ese barullo que a veces se armaba en casas de desconocidos y desconocidas. El sexo que todo lo transforma, está narrado con un lenguaje espléndido, voluptuoso y elegante, incluyendo una tremenda orgía en casa de Paula, una colombiana que no era precisamente una inmigrante pobre en España y con la que Esteban sostiene una relación volcánica. Y también queda una misión: ayudar a Jung y darle ánimos, para que desde la lejana Corea, llegue su esposa, violada y maltratada, pero deseosa de recuperarlo.

¿Qué significa El Síndrome de Ulises? Debo confesar que envidio la elección de título tan precisa para este libro. Un título romántico. A priori se puede pensar en el Ulises de Joyce, pero este nombre en realidad designa una enfermedad propia de los inmigrantes que afrontan condiciones de vida precarias y que sobre todo, no tienen documentos, es decir, están en condición de «ilegales» en el país en que viven. Un doctor catalán llamado Joseba Achótegui, fue el descubridor de esta enfermedad, haciendo alusión al Ulises de La Ilíada, un eterno desarraigado que debe enfrentarse a una ardua y desgastadora travesía de regreso a Ilión junto a su familia y a la terrible nostalgia por su lejanía. Los síntomas son principalmente constante zozobra, dolores de distintos tipos y la somatización del terror a ser descubierto sin documentos. La salud se deteriora considerablemente y muchos inmigrantes sufren desmayos, ataques y trastornos sicológicos. La nostalgia se transforma en un cáncer que mina lentamente las esperanzas.

Vale decir que esta obra, narrada con los recursos literarios de la ficción, tiene hondas raíces en la realidad. Su autor, Santiago Gamboa, le prestó buena parte de su experiencia como inmigrante latinoamericano en París a su personaje Esteban. El, como escritor y poseedor solamente de una beca que le daba la maravillosa tranquilidad de estar «legal», aunque estuviera muriendo de hambre, afrontó y fue testigo de los síntomas que padecen los enfermos del Síndrome de Ulises. Y sufrió en carne propia las inclemencias de un París que no era una fiesta. Y estaba muy lejos de ser una ciudad luz. En este libro, transitan personajes entrañables, y el juego de testimonios, por llamarlos de alguna forma, se intercalan de una forma inteligente, dejando al descubierto nuestra condición, esa cruda realidad que todos llevamos y vivimos, a solas o acompañados. El cansancio que parece no tener fin, como no tienen fin las ansias de un escritor que se salva a sí mismo, al final de todo.

Una última cosa: en este libro Santiago Gamboa narra con la voz de Esteban, un simpático episodio que le sucedió en la vida real. Cuando se dio cuenta de que en París estaba residiendo el maravilloso escritor peruano Julio Ramón Ribeyro, a quien admira profundamente, decide buscarlo y solicitarle una entrevista que tiene la esperanza de publicar para un diario en Colombia. Tras varias negativas del autor que alegaba estar deprimido, Santiago (o Esteban) decidió ensayar una última vez. Ribeyro le contestó una vez más que no podía recibirlo porque estaba deprimido y Santiago (o Esteban) le contestó que «él también». Ribeyro lo recibió. Se hicieron grandes amigos y años más tarde el autor peruano se suicidó. El Síndrome de Ulises está dedicado a él. Y, por supuesto, si pueden buscarlo en librerías, no duden en leer Prosas Apátridas, un libro exquisito.

Santiago Gamboa: Escritor colombiano, nacido en Bogotá en 1965. Realizó estudios de literatura en la Universidad Javeriana de Bogotá y en la Universidad Complutense de Madrid, donde obtuvo el título de licenciado en Filología Hispánica. Entre 1990 y 1997 residió en París, donde cursó un doctorado sobre literatura cubana en la Universidad de la Sorbona. Trabajó como periodista en el Servicio América Latina de Radio Francia Internacional y como corresponsal de El Tiempo de Bogotá. Fue columnista hasta el 2005 de la revista Cambio y actualmente vive en París y ejerce un cargo diplomático.

Su primera novela fue Paginas de Vuelta seguida por Vida felíz de un joven llamado Esteban, pero fue con Perder es cuestión de método que acaparó las miradas de la crítica y los lectores. Después vinieron Los impostores y El síndrome de Ulises, con gran éxito en España y Latinoamérica.

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8 Respuestas a “Letras Kiosqueras: El síndrome de los desarraigados

  1. Como siempre me sorprendes con autores que son lejanos a mis favoritos, Laura. Pero leyendo tu post me doy cuenta de que este es un libro bastante interesante de leer, sobre una realidad que vive mucha gente, y que en cierto modo también le pasa a uno, no solo cuando cambia de país y está indocumentado, sino que también cuando te cambias de ciudad dentro de tu mismo país, sobre todo cuando es por motivos de estudios y te toca vivir lejos de la familia.

  2. Muy bien hecha la nota, se ve que es un libro bueno, aunque n o comulgo con el sexo visto friamente como escapatoria simplemente, tendria que leerlo.

    Saludos al equipo del Kiosko.

  3. Vaya, me pareció un libro bastente interesante.

    Les dejo mis saludos.

  4. Hasta ahora..artículo tuyo que he leido es de libros que no conozco…que puedo aportar en erstos casos màs allà de leerlas por lo bien hechitas que están.-

    Cuídate.-

  5. No lo conocia… super buen aporte, justo que ahora vienen tantos días de descanso y asi distraer un poco la mente.

    Saludos!

  6. Tuve la suerte de leer este libro gracias a la recomendación de una Princecita colombiana. Me encantó ya que me engancho a la primera, me involucró, me conecté con los personajes, me entristecio, me hizo reir y me calento un poquitín también (Paula es terrible) muy buena novela, la leí en Madrid cuando estudiaba por allá, lejos de mi patria, asi que eso ayudó a generar tal conexión, en París recorrí algunos de los tantos places parisinos donde trasncurre la novela.
    Sólo un par de comentarios para Santiago si es que se da, que los pueda leer (he buscado su correo y no lo encuentro en la red) detecté dos imprecisiones, ambas musicales, la primera, señala que la canción Todos Vuelven es de Ruben Blades,el Gran Blades la canta, pero la composición es un vals peruano muy antiguo del peruanisimo Cesar Miró genial compositor que nos regalo este himno de los latinos fuera de su patria, Blades la puso a ritmo de salsa. Luego de un jalon de orejas el panameño cumplió con el pago de las regalias al peruano, fallecido hace unos años. Blades canto esta canción por primera vez en miami a un publico cubano y pensaron que estaba hecha para ellos, el asunto fue aclarado por el propio Blades en su momento, reconociendo la peruanidad de dicho vals.
    Segunda, en la novela el protagonista comenta que ¨El Breve Espacio en que no Estas¨ es de Silvio Rodriguez, si bien como la canta Silvio no la canta ni su propio compositor Pablo Milanes, no se puede cambiar de padre a tan preciosa composición.
    Saludos
    Lima Perú

  7. Nunca compraría un libro que necesita una portada tan MACHISTA para atrapar a los lectores. Que pena…

  8. Milena Moncada

    Esta obra reune todos los elementos necesarios para convertirla en una obra clave.

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