Archivo de la etiqueta: Juegos Olímpicos Beijing 2008

Un año ratonil

Un año ratonil
Por Daniel Arellano

Comienza a despedirse el año 2008, y como cada fin de año, tratamos de dejar un momento en nuestras vidas para mirar hacia atrás, revisando lo bueno y lo malo que vivimos los últimos 365 días. Y en este blog, no estamos ajenos a eso, por lo que esta semana y la próxima le daremos una revisión a todo los que nos deja el 2008 que pronto será uno más de la historia.

Para el horoscopo chino, este fue el año de la rata (aunque recién terminará el 25 de enero del 2009, dando paso al bufalo), lo cual simboliza el comienzo de nuevos ciclos en la historia de nuestro planeta. Y este año, si lo miramos bien, es como el comienzo de algo que aún no comprendemos.

Ha sido el año de la crisis económica, de esa que no sabemos como, cuando ni cuanto afectará a Chile. Por ahora la crisis parece darse con más fuerza en los paises desarrollados, donde los Estados han debido salir a salvar a los privados, los mismos que produjeron la crisis y que hoy lloran ante los magros resultados de las especulaciones realizadas.

También fue un año de cambio con la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca, convirtiéndose en el primer presidente afroamericano de la historia de USA. Sobre el existen grandes esperanzas de que deje atrás la pesima imagen nacional e internacional que dejó George W. Bush. A cambio, el presidente saliente deja tras de si dos guerras que le han costado mucho a USA, una crisis económica, una mala imagen internacional y una más que inutil Guerra contra el Terrorismo.

El cambio climático ya no es algo tan lejano. Sin embargo, las naciones más desarrolladas siguen boicoteando los acuerdos para bajar sus emisiones de gases invernadero. Es de esperar que no se den cuenta del error demasiado tarde.

En Chile, la clase política sigue dando tumbos, absolutamente lejana a la gente, mientras que la brecha entre los que tienen más y los que tienen menos, se agudiza cada vez más, generando desigualdades que llevan a delincuencia, falta de oportunidades, drogadicción y frustración de mucha gente.

Mientras en Chaitén un volcán sigue en erupción, lo que llevó a evacuar una ciudad completa, la cual aún espera por volver a ponerse en pie.

En el deporte, vimos a un Fernando González orgulloso con la medalla de plata conseguida en los Juegos Olímpicos de Beijing; a Kristel Köbrich y Tomás González obteniendo medallas en las Copas del Mundo en natación y gimnasia, respectivamente. La Selección Chilena de Fútbol, a cargo de Marcelo Bielsa, sigue en busqueda de un cupo a Sudáfrica 2010, con grandes triunfos como el 1-0 a Argentina, el primero por los puntos, mientras que Everton y Colo Colo son los campeones del fútbol chileno en el 2008. En Europa, en tanto, España se coronaba campeón de la Eurocopa 2008, Hamilton era el nuevo rey de la Formula 1, Nadal le quitaba la corona de rey del tenis a Federer, y en China, los Juegos Olímpicos de Beijing nos dejaban con la boca abierta.

En Cuba, vemos como Fidel Castro deja el poder, el cual es traspasado a su hermano Raúl. En Chile, los probables presidenciales se sacan las uñas entre si, tratando de convencer a un electorado cada vez más apático, de que ellos son la solución a los problemas de Chile, mientras un senador indignado reclama por el trato que le dieron al sacarle un parte.

Y entre los grandes que se han ido este año como olvidar a gente como Pedro Pavlovic y el gran Julio Martinez, además de recordar catastrofes como la de la avioneta que cayó en Peñalolén en Febrero, sobre mujeres que participaban de una clase de gimnasia, o la caida, en Panamá, del helicóptero que llevaba al Director General de Carabineros, José Manuel Bernales

Este es un pequeño recordatorio de lo que ha pasado en el 2008. Pero no se preocupen, aún tenemos más recuerdos, con 3 columnistas del Kiosco, cada cual en su estilo, asi que no se los pierdan.

Y ahora, unos videos para recordar:

El momento en que se da como ganador a Barack Obama, transmitido por CNN en español

China Olímpica: Los Juegos made in China

Los Juegos made in China
Por Jorge Diaz

Nos quejamos, no sé si con razón debido al precio, de la manufactura china. Sus productos, un amplio abanico que va desde un despertador hasta un automóvil pasando por una polera de algodón, han invadido el mundo como una plaga y en todos los rincones del mundo la sensación es más o menos la misma. Chino es igual a barato pero malo, casi desechable.

A sabiendas de semejante antecedente, los organizadores de los Juegos Olímpicos se desvelaron más de la cuenta, pusieron la chequera sobre la mesa y se propusieron hacer los mejores Juegos de la historia. Y lo cumplieron.

Hasta el momento de escribir esta columna por lo menos, mañana de este miércoles 20 de agosto, no hay nada que decir de la organización salvo loas, alabanzas y un cerrado reconocimiento de pulcritud y responsabilidad.

Maravillas como el Nido o el Cubo, sumadas a otras obras públicas como el aeropuerto, las nuevas líneas de metro que conectan el parque olímpico con el centro y así, una serie de trabajos que perdudarán en el paisaje chino, son sólo una muestra –una amenaza podrá decir alguno- del poder que ostenta el gigante asiático, una de las economías más grandes del tercer milenio.

En lo deportivo se traspasa esa misma sensación. A falta de 96 medallas por entregar, China encabeza el listado con un generoso margen de 17 preseas sobre Estados Unidos, un rival que a estas alturas del partido, parece un oponente digno pero incapaz de hacerle el peso al equipo local.

Quizás el único triunfo de los Estados Unidos sea tener entre sus filas a Michael Phelps, la incuestionable figura de estos Juegos y ganador de ocho medallas de oro, lo máximo que ha podido conseguir un solo deportista en una sola competencia.

Por el lado de ellas, la rusa Yelena Isinbaeva se roba la película con su impresionante seguidilla de récords (lleva 24) y su impresionante salto de 5.05 metros con la medalla de oro ya en el bolsillo, es decir, una marca sólo por el gusto de romper la anterior.

Figuras circunstanciales hay por montón. Desde la atleta de Bahrein que corrió cubierta como manda la usansa musulmán hasta aquellas delegaciones tan exiguas como dignas, pasando por el húngaro Janos Baranyai, aquel levantador de pesas que se dislocó el codo en plena competencia.

De nuestro lado, y a falta de un par de participaciones, tenemos de dulce y de agraz. Ok, más de agraz que de dulce, pero el sabor de aquella medalla de plata lograda por González es más fuerte que el infantilismo de Almonacid o que la inexplicable ausencia de un doctor para atender a Köbrich esta madrugada.

De no mediar sorpresas, el saldo será tan lapidario como exclusivo. Una sola medalla que, para acrecentar su valor, viene a continuar una seguidilla nacida en Sidney 2000 con la selección de fútbol. ¿Coincidencias? No lo creo. Sólo el fútbol y el tenis, dos de los deportes más populares del país, son los únicos capaces de conseguir una medalla olímpica. ¿Tarea para la casa? El Plan ADO ya la está haciendo, pero falta para terminar. Ahí está, por mientras, el título mundial juvenil de la Ducó, la promisoria tritatleta Bárbara Riveros, el remero Óscar Vásquez y hasta la misma Köbrich o Barroilhet, atletas que se dieron cuenta de las limitaciones que imponen nuestras fronteras y que decidieron saltarlas para impregnarse de nuevos bríos lejos de la patria, donde la preocupación por aquellos deportes es eso justamente eso: preocupación.

Aún no se lanza ni un solo fuego artificial sobre el cielo londinense, pero eso no quiere decir que aquellos Juegos no hayan empezado. Por lo menos para países como el nuestro la cuenta regresiva partió hace rato y si queremos dejar de mirar a otras figuras en el podio para instalar a los nuestros, es el momento de actuar. La receta no es tan complicada, sólo hay que trabajar, trabajar y trabajar.

Foto: Ernesto Zelada, Gentileza ADO Chile

Cerebro Joven: Olimpobres

Olimpobres
Por Jonathan Toledo

Si todos hablan de los juegos Olímpicos, ¿Por qué yo no? Ayer antes de llegar a mi lugar de estudios, vi la portada del The Clinic donde salía Cortázar como atleta pidiendo…”Plataaaa”. Francamente me dio mucha risa por que tengo la manía de imaginarme las cosas y ya lo veía yo corriendo y gritando plata de esa forma.

El punto es, que lata que no nos demos cuenta lo importante que es el deporte para la gente. Falta mirar que pasa cuando pierde la Selección, o cuando salimos del grupo mundial de Copa Davis. Quizás más de medio Chile lamenta esos hechos. Y mas lamentable aun es cuando se roban las platas de Chiledeportes, o financiamos todos los días con millones de dólares a un plan de transporte fracasado.

Quede impactado con España cuando el ciclista que los representaba tenía casi un hotel giratorio durante la carrera. Dos autos al lado de el dándole datos, apoyo y bebidas. Y el chileno a duras penas. Da impotencia ver eso. Y créanme que yo creo que los deportistas chilenos no piden hoteles cinco estrellas, solo que se les de el apoyo total en cuanto a implementos, lugares, estadios y apoyo monetario para ir a los torneos y eventos deportivos.

Antes de irse a Chile un ciclista por accidente dejo la rueda de su bicicleta en el aeropuerto. El nombre del deportista no me acuerdo, pero decía que a la persona que se llevo esa rueda no le serviría, y que la devolviera por que la compró con su plata. O sea, si esa persona nos va a representar en unos Juegos Olímpicos, hay que darle el apoyo en implementos, si no creo que Chile no tenga plata… lo que pasa es que esta “guardada” según dicen.

Y bueno, las victorias deportivas levantan el ánimo de todo un país, si no, vean la cantidad de chilenos que se levantaron a las 3:30 de la mañana a ver la final del tenis con González peleando el oro. En verdad, lo único que envidio de, por ejemplo, los Yankees es que tienen mucha variedad deportiva y tu compras tu entrada, te sientas y disfrutas en un buen estadio buenos deportes. Pero no se puede tener todo en la vida. ¿O si?. Saludos.

China Olímpica: El Chino que la lleva

El Chino que la lleva
Por Jorge Diaz

Si hacemos una encuesta entre los distinguidos visitantes de este blog acerca de quién es el deportista chino por excelencia de los próximos Juegos Olímpicos, seguramente la respuesta sea una sola: Yiao Ming. En cambio, si esa misma pregunta la formuláramos en pleno centro de Beijing, la respuesta sería otra: Liu Xiang. Pero ¿quién es este Liu Xiang?

Se trata, ni más ni menos, que del actual campeón olímpico de los 110 metros con vallas. Un atleta de elite que, cosa rara entre los orientales, se maneja como pez en el agua con los medios y con ciertas costumbres más bien atribuibles a la cultura occidental o, derechamente, pop. ¿Cómo así?

Liu es un invitado habitual a los programas de TV chinos y no sólo en los que se dedican a los deportes. Piensen en el apogeo de Viva El Lunes y en Iván Zamorano o Marcelo Salas, algo por el estilo. Además, ya dejó claro que una vez que cuelgue las zapatillas de clavo, lo suyo será la actuación, aunque con el micrófono en la mano y esta moda del karaoke tampoco lo hace mal.

Sin embargo, si algo le faltaba a Xiang para ponerle un pie encima –en sentido figurado, claro está- al gigantón de 2,26 metros, estrella de los Houston Rockets y premiado por el gobierno chino como el trabajador ejemplar del año 2005, Yiao Ming, era achacarle su poca generosidad y, aprovechando la coyuntura que significó el terremoto de Sichuan, Liu Xiang lo hizo. ¿Cómo? donando de su propio bolsillo cerca de medio millón de dólares, el doble de lo entregado por la estrella de la NBA. ¡Chas!

Pero aún hay más. No contento con aquello y tras asegurarse contra cualquier tipo de lesión por más de 13 millones de dólares, el bueno de Liu hizo lo mismo con otros 100 atletas de la delegación china. Como para elegirlo compañero del año ¿no?

Muchos se preguntarán de dónde viene tanta plata. Pues bien, después de su éxito en Atenas, los bonos de Liu subieron y empresas como Nike, Coca Cola y Cadillac se acercaron para ofrecerle jugosos contratos publicitarios (no hace falta dimensionar el tamaño del mercado chino ¿o sí?), situación que puso en jaque la estricta normativa china al respecto. Luego de un par de reuniones, el sueldo anual de Liu pasó de 40 mil a 6 millones de dólares al año, claro que el fisco chino recibe una tajada similar.

Ya lo saben. Cuando llegue el día de los 110 metros planos y vean a Liu Xiang en el partidor, podrán jactarse de conocer antes de tiempo lo mismo que, seguramente les dirán Solabarrieta, Vacarreza y compañía.

China Olímpica: Los clásicos de siempre

Los clásicos de siempre
Por
Jorge Diaz.

 Lanzo la pregunta al aire… ¿Quién, de los deportistas ya clasificados a los JJOO, se repite el plato? Ok, Fernando González y Kristel Köbrich, por la repercusión mediática que tienen y porque escencialmente son buenos deportistas también, pueden saltar como respuestas inmediatas… Marco Antonio Verni puede ser un nombre que le diga algo a más de alguien y hasta, en una de esas, capaz que lo relacionen con el gordito que lanza la bala. Ok. ¿Quién más?

¿Qué pasa si les digo Jorge Atalah? ¿Soraya Jadue? ¿Marco Arriagada? ¿Paris Inostroza?

En efecto, más allá de los deportistas que copan portadas y titulares casi todos los días hay un grupo de atletas –los antes mencionados- que también compiten con el escucho chileno en el pecho, que también –quizás más- sufren y se motivan por la patria, justamente porque sus disciplinas, sus deportes, no son todo lo masivas o populares que ellos mismos quisieran. 

Jorge Atalah compite en el tiro skeet, deporte que le diera en Seúl 1988 medalla de plata a Chile a través de Alfonso de Irruarizaga, a estas alturas un prócer del tiro nacional. Oriundo de Viña del Mar, Atalah es quitado de bulla y su única preocupación es llegar lo mejor posible a Beijing –en el verano compitió en un prelímpico y como llegó sólo tres días antes le fue pésimo- y superar el 31º lugar obtenido en Atenas.

 Soraya es Valdiviana y lo suyo es el bote y el remo. Clasificada por tercera vez a los JJOO, Jadue ya está compitiendo en Europa –y con éxito- ante los mismos rivales que tendrá que enfrentar en Beijing. Su trabajo es silencioso, de levantarse al alba para surcar las aguas del Calle Calle mientras los panaderos terminan de hornear la marraqueta. Atenta, amable y sobre todo simpática, ella es una de las deportistas que merece mucha más atención no sólo de los medios sino, especialmente, de los niños y niñas del país. Si quieren un ejemplo a seguir, por favor fíjense en ella.

Marco Arriagada, como buen curicano, nació pedaleando, con la herencia pistera de una zona que merecería una buena investigación para responder el por qué de ahí y sólo de ahí debemos recurrir a ciclistas de elite. Arriagada se acaba de ganar el cupo gracias a un wild card que si bien es eso, una invitación, tiene un aval deportivo que no es otro que ser el mejor chileno en el circuito mundial de ciclismo de pista, es decir, se eligió por ránking y ahí está, Marco es el elegido.

Dejo para el último a Paris Inostroza porque este sí que se merece una estatua en la Plaza de Armas. Y nunca mejor dicho así, porque lo suyo es eso, luchar, espada en mano, contra su rival de turno. Paris acaba de ser tercero en una fecha del mundial disputada en Buenos Aires y más allá de lo bien o mal que lo pueda hacer en Beijing, merece una sacada de sombrero por ponerle el hombro, por ser el sinónimo y casi único representante de elite en un deporte que casi nadie conoce (me incluyo porque ignoro detalles de puntuación, estrategia y lo demás) y que por lo que vemos en televisión, es mucho más atractivo e interesante, por la elegancia y sagacidad de los movimientos que otros como el fútbol sin ir más lejos.

Me extendí un poco pero vale la pena. Ojalá que después de leer éstas líneas sepan un poco más de quiénes nos van a representar y así, cuando estemos de frente al TV viéndolos en Beijing, tengamos un poco más de fuerza para alentar y apoyar a estos otros deportistas, que así como los top o más conocidos, también se lo merecen.

Foto: Max Montecinos /Gentileza Chiledeportes

China Olímpica: Que Roberto Echeverría sea el abanderado

Que Roberto Echeverría sea el abanderado
Por Jorge

En la próxima edición de la revista El Gráfico (¡Gol!) podrán saber algo más de este tremendo personaje, aquel que desafiara a una serie de atletas africanos especialmente traídos al Maratón de Santiago para apurarle el tranco. En sus caras, y pese a estar convaleciente de un resfrío que lo dejó una semana en cama, con fiebre y sin entrenar, les ganó igual no más, mirando para atrás como se dice en la jerga.

Su nombre es Roberto Echeverría y es oriundo de Cunco, de Temuco hacia la cordillera. El tipo, así como Erwin Valdebenito -otro tremendo personaje y atleta que tengo el gusto de conocer- es nacido y criado en el campo, entre cerros, tomando leche al pie de la vaca, agua al borde del río y comiendo directo de la mata, directo de fábrica. ¡Qué envidia!

El asunto es que Echeverría corrió en Santiago el segundo maratón de su vida y, como les dije, pese a que no pudo entrenar durante una semana y a que, según propia confesión, aún estaba con los bronquios obstruídos (para ser eufemístico ¿no?) se dio el lujo de hacer la marca requerida para clasificar a los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.

Lo de Echeverría es digno de destacar porque es el triunfo de las ganas, de una de las tantas y tantas historias de sacrificio anónimo y que de golpe y porrazo tienen sus cinco minutos de fama y salen a a luz pública.

Roberto es un atleta innato, su único entrenamiento fue ser un niño de campo, peón de fundo. El tipo, de aspecto desgarbado y hasta débil, es todo lo contrario. Su umbral de sufrimiento es muy alto y por eso fue capaz de ganar, hacer la marca y todo ello en un recorrido como el de Santiago, característico por sus desniveles (cerca de 800 metros desde Alameda hasta Padre Hurtado con Bilbao que creo que fue lo más alto que llegaron) y también por su elevado nivel de contaminación ambiental.

Se los comento en esta sección porque más allá de González, ¿Massú?, Köbrich, Verni, Ducó, Del Solar y todos los demás chilenos clasificados a los Juegos Olímpicos, Roberto es el que más merecido se lo tiene.

Por eso, porque lo suyo es en sí mismo el triunfo del sentido más profundo del deporte, del desarrollo a la máxima capacidad de esta máquina llamada cuerpo humano, porque más aún su especialidad es el maratón (¿se saben la historia, no?) y sobre todo porque es chileno de corazón es que propongo que Roberto Echeverría lleve la bandera en la ceremonia inaugural. Les juro que como pocas veces el pabellón patrio estaría en tan buenas manos… y pies.

  • Foto: Adidas