Archivo de la categoría: Mundo Rock

Mundo Rock: Maldita muerte, bendito legado


Maldita muerte, bendito legado
Por Jessel Rivera

A veces la realidad golpea con su puño más violento, causándote una contusión cerebral más que dolorosa. Es así como los Rockeros quedamos tan vacíos y tristes con la sorpresiva partida de nuestros ídolos de siempre… ¿que hacer cuando la amargura corta con su lado más afilado?. La verdad es que cuando te enteras sobre la partida de alguno de tus amados músicos, además de aferrarte a la tristeza, recién asumes, o te das cuenta, que son seres humanos como cualquier otro, siendo así la muerte una verdadera sombra. Pese a ello hay una gran diferencia que los hace ser especiales… su creatividad y talento es simplemente inmortal.

Ayer (domingo 16 de mayo del 2010) murió a los 67 años, a raíz de un cáncer estomacal, el legendario y muy respetado, Ronnie James Dio. Para aquellos que no lo conocen les puedo decir que es uno de los vocalistas más talentosos en la historia del Rock. De su trayectoria se recuerdan sus inicios con Elf, una banda muy ligada al estilo Rythm & Blues, para luego ser parte de Rainbow, el legendario proyecto del ex Deep Purple, Ritchie Blackmore. Sin embargo su nombre brilló, aún más, con su compleja llegada, pues debía reemplazar a Ozzy Osbourne, a Black Sabbath. Por cierto la misma banda que mutó, gracias a su ayuda, a los siniestros caminos del poderoso Heavy Metal. Ya en los 80’ se consagraría definitivamente con su propio proyecto al cual llamó: Dio.

Tampoco hay que dejar de lado, además de su indomable voz, aquel gesto tan característico suyo: “los clásicos cuernos”. Aquel llamativo signo realizado con la mano tiene origen en 1983, precisamente, en la portada del álbum (de Dio) “Holy Diver” donde podemos ver a un demonio (llamado Murray) hacer el gesto mientras sacrifica a un encadenado sacerdote. Ronnie James Dio siempre explicó que aquel simbolismo Rockero fue inspirado en su abuela, quien solía hacerlo en protección del mal de ojo. También dice que patentó el gesto en los 70’ cuando militaba en Rainbow, y que para él solo significa “Larga Vida al Rock and Roll”.

La muerte nos arrebató a otro icono del Rock, a un hombre que demostró tempranamente sus talentosas aptitudes para convertirse en un verdadero monstruo de la música rebelde. Hablo de un hombre capaz de descuartizarte con un potente rugido y, a la vez, hipnotizarte con el lado más dulce de sus cuerdas vocales. Es la historia de Ronnie James Dio, un pequeño gran hombre que deslumbró a todo un planeta con el desesperante fuego de su pasión. Dedico su vida al Rock… y este le pagó con la bendición que muchos quieren, pero que pocos merecen: la inmortalidad musical.

MUCHAS GRACIAS POR TODO MAESTRO DE MAESTROS….

Video: Dio – Stand Up and Shout

Mundo Rock: El Rey y Los Cuatro Príncipes del Rock

El Rey y Los Cuatro Príncipes del Rock
Por Jessel Rivera

Por historia, Elvis Presley y The Beatles, se han revolcado, como amantes en celo, con un sin fin de mitos, o leyendas, que los han convertido en unos verdaderos músicos de culto. Es así como hoy les revelaré uno de los acontecimientos más llamativos y populares de la exigente escena Rockera, ya que mezclará, en un inolvidable momento de la vida, a estas celebres personalidades.

Pese a que muchos osan en decir que Presley hizo todo lo posible para que los Beatles no entraran a tierras estadounidenses (pues su llegada amenazaría a su reinado musical), el interprete de “Don’t Be Cruel”, los recibió de muy buena manera en su mansión. El 27 de agosto del año 1965 John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr decidieron visitar a uno de sus máximos ídolos de aquellos dorados años. Fue así como los catalogados, por Charles Manson, cuatro jinetes del Apocalipsis se sumergieron en las complejas calles de Bel Air, donde incluso, llegaron a perderse en su brillante limusina… ya que para ellos fue como estar en un siniestro laberinto.

Luego de ir de un lado a otro por fin consiguieron llegar, encontrándose, con un molestoso grupo de fotógrafos que los acechaban para capturar, o inmortalizar, alguna fotografía que perfectamente podría valer millones. Al entrar en la mansión, los muchachos, vieron a Presley sentado en un sofá intentando sacar algunas melodías de un hermoso bajo que yacía en sus manos, mientras escuchaba a Charlie Rich y veía televisión. Con un inocente nerviosismo a flor de piel Paul y Ringo se sentaron a su lado, George se sentó en el suelo con las piernas cruzadas y, finalmente, John se quedó de pie en silencio. Presley bajó el volumen de la música, apagó el televisor, los miró y dijo (con esa voz tan imponente suya): “Si ustedes vinieron a sentarse y mirarme fijo sin decir siquiera una palabra, pues me iré a la cama a dormir”, no era un sueño… era una realidad tan real como su propio éxito, y las risas inundaron el lujoso lugar. “¿Supongo que podemos conversar un poco, no? Quizás me entusiasme y cante algo para ustedes”, volvió a rugir aquel hombre de voz melódica. Sin duda fue un atardecer bastante entretenido donde pudieron intercambiar anécdotas, beber algo y Ringo hasta jugó fútbol americano con él… además de conocer a la pequeña Lisa (quien fue una verdadera muñequita Barbie para los Beatles).

El cuarteto ingles se llevó una gran impresión de su ídolo y el Rey sentía una gran admiración por ellos… pero irónicamente cuando estos, en los 70’, cambiaron su imagen, fue el mismísimo Presley quien los acusaría de motivar a la juventud a consumir drogas.

Mundo Rock: Kiss y Alice In Chains “Unplugged”

Kiss y Alice In Chains “Unplugged”
Por Jessel Rivera

Por hoy dejaremos de lado toda la agresividad de los instrumentos eléctricos para solo centrarnos en la magia de melódicas voces y suaves acordes. Para ello, he escogido el exitoso talento de dos bandas consagradísimas en el mundo del Rock, Kiss y Alice in Chains, quienes deslumbraron, a sus respectivos fans, con sus inolvidables interpretaciones “Unplugged”.

Antes de continuar, y sobre todo para aquellos que desconocen el popular término, sería importante responder, anticipadamente, la pregunta: ¿Qué es el Unplugged? La historia comienza a finales de los 80’, cuando el vocalista Jon Bon Jovi y el guitarrista Richie Sambora, ambos pertenecientes a la mítica banda Bon Jovi, deciden improvisar, con solo una guitarra acústica, su ya clásico “Wanted Dead Or Alive” para los MTV Video Music Awards. Fue precisamente esto lo que inspiró a la cadena televisiva MTV crear una serie de “pequeños e íntimos” conciertos, llamados “Unplugged” (que en español se traduciría a “Desconectado”) donde las bandas del momento, o de antaño, podían interpretar sus memorables canciones de una forma más delicada, reflexiva y acústica.

KISS

Kiss nació en 1973 para enseñarnos un especial estilo de Rock, el mismo que estaba representado por la influencia del teatro y la fantasía. ¿Quién iba a pensar que cuatro tipos maquillados como mimos llegarían tan lejos?, y exactamente así fue pues Kiss se inmortalizó, con una endemoniada rapidez, en la siempre exigente escena musical con sus maravillosas canciones que tenían la personalidad suficiente de estar construidas por la elegancia de un sonido saturado en diferentes elementos sonoros, como el Rock, el Heavy Metal o el Pop. En 1995, Kiss, realizaría una de sus presentaciones más esperadas por los fans… ya que era la anhelada reunión de los cuatro miembros más clásicos de la banda. Todo este complemento daría vida a un “Unplugged” (lanzado en 1996), simplemente, éxitoso gracias a la potente interpretación de sus indomables himnos. Su presentación estuvo muy ligada a la nostalgia, junto a un escenario decorado por un gigantesco logo de la banda, unas coloridas luces y la infaltable caída, como lluvia, de brillantes papeles al final… sentenciando así, el último suspiro de la fiesta. Este acontecimiento tuvo un recibimiento tan positivo por los fans que la banda se mantuvo intacta con sus emblemáticos personajes: “El Chico Estrella”, “El Demonio”, “El As Espacial” y “El Gato” volvían a estar juntos desde 1980. La creatividad de “Do You Love Me”, “Domino”, “Rock Bottom”, “I Still Loving You” o “Rock And Roll All Nite” hicieron del álbum una delicia para sus acérrimos seguidores.

ALICE IN CHAINS

Alice in Chains desde sus inicios, por allá en 1987, se caracterizó por ser una banda de pensamientos oscuros, casi autodestructivos, que ha pesar de estar vinculados al revolucionario Grunge, en su sonido también poseía la furiosa semilla del Heavy Metal… concibiendo así, un estilo único en su maldita especie. Letras que se debaten entre la poderosa muerte y las hipnotizantes drogas, más unos instrumentos que gritan al unísono con una maestría arrasadora, convirtieron a la banda, liderada por el inolvidable Layne Staley, en una verdadera leyenda. En 1996, y tras poseer seis álbumes de estudio, lanzaron su maravilloso “Unplugged” (en mi opinión, uno de los mejores que he escuchado). Para muchos pudo haber sido solo un trabajo más en su destacada discografía, pero para aquellos que si seguíamos, paso a paso el rastro del cuarteto, sabíamos que se trataba de algo más profundo, pues era el retorno de la banda luego de tres largos años de ausencia. Alice in Chains presentó una obra mística, con una ambientación simbólica (rodeados por velas), que relucía gracias al alto nivel de su sonido y a la voz de Staley, que pese a olvidarse de algunas letras por su notoria depresión y lucha contra la heroína, seguía estando intacta. La majestuosidad de “Nutshell”, “Down in a Hole”, “Angry Chair”, “Rooster” o “Would?” convirtieron al álbum en un dorado éxito musical.

Estamos en presencia de dos álbumes que marcaron un “antes” y un “después” en el respectivo futuro de sus progenitores, que si bien no nacieron en una misma época, ni poseían el mismo estilo, si consiguieron coincidir en una misma cosa: el masivo éxito gracias a un trabajo titulado, simplemente, “Unplugged”.

Mundo Rock: Rock y Amor

Rock y Amor
Por Jessel Rivera

El amor es uno de los sentimientos más hermosos y, a la vez, complejos que rondan alrededor de todos los seres humanos. Cada historia romántica vivida en carne propia, ha inspirado a un sin fin de canciones, convirtiendo, a muchas de ellas, en verdaderos clásicos del Rock. Es por eso que hoy les contaré como nacieron las brillantes “Something” y “Layla”, dos eternos himnos que fueron concebidas gracias a George Harrison y Eric Clapton respectivamente.

Para seguir adelante con esta odisea de amor también es muy importante mencionar a Pattie Boyd, una mujer que interactúo con estos dos ya legendarios amigos músicos… cosa que simbolizaría uno de los triángulos amorosos más populares, en la historia del siempre majestuoso Rock.

La leyenda comenzaría en 1964 cuando Boyd conoce a Harrison durante la exitosa filmación de “A Hard Day’s Night”. La “doncella rompecorazones” ya a los diecinueve años tenía la belleza suficiente para trabajar, como modelo, en famosas revistas… así que no fue para nada una sorpresa presenciarla en dicha película donde, por cierto, interpretó a una colegiala. El sentimiento fluyó en sus interiores y ambos se enamoraron en una coquetería que se convertiría en una futura relación matrimonial. Fue en esta etapa cuando George Harrison entonó, a los cuatro vientos universales su, quizás, más representativa obra: “Something”.

Pese a ello toda esta sana dulzura, mostrada al mundo, se derrumbaría en un abril y cerrar de ojos… cuando el joven matrimonio decide viajar, en 1966, a la India. Aquella religión, liderada por el aclamado Dios Krishna, caló tan hondo en los sentidos de Harrison que decidió dedicar su vida, y música, a la ideología hindú; la misma que se ha hecho tan conocida por su tradicional poligamia. La inminente crisis explotaría dentro del matrimonio, como si fuera un furioso volcán, cuando el guitarrista comenzó a mantener una serie de descaradas relaciones amorosas, incluyendo a la esposa de Ringo Starr, Maureen. Esto último hizo que Boyd se embriagara en la oscuridad más siniestra de la tristeza… pues se sentía muy desgraciada y poco querida.

Y mientras el matrimonio seguía avanzando por el desequilibrado camino de la infidelidad, aparece Eric Clapton quien decide, como sea, conquistar a la hermosa Pattie Boyd. Pero ella se mantenía firme en su propuesta, rechazando, en todo aspecto, al talentoso “mano lenta”. Como sus encantos eran lanzados al tarro de la basura, Clapton, ahogaba sus penas sumergiéndose en la compañía de la cocaína… además de conformarse con la hermana mayor de la rubia, Paula Boyd. Sin embargo, la gruesa frialdad del hielo finalmente se derritió con la creación de “Layla”, la exitosa suplica de amor de Clapton.

“Si por George había sentido un amor grande y profundo, entre Eric y yo había una pasión tan embriagadora e incontenible, que se mantenía casi fuera de control”, sentenció en una de sus tantas entrevistas la musa inspiradora. Pattie Boyd estuvo casada con George Harrison durante 1966 hasta 1977, y con Eric Clapton desde 1979 hasta 1988. No hay nada más que decir, son los colores de la vida, el dibujo del corazón: Así es el amor…

MUndo Rock: El nacimiento del épico Let There Be Rock

let-there-be-rock

El nacimiento del épico Let There Be Rock
Por
Jessel Rivera

Habría que ser el hombre más obtuso del infinito universo para no darse cuenta que los 70’ fueron los años más gloriosos del siempre ancestral Rock. Hablo de una etapa sumamente importante para la personalidad, y sobre todo evolución, de un estilo musical que ya pedía a gritos ser escuchado. Qué el demonio se haga presente, que la distorsión de las guitarras sea estridente, y que la rebeldía comience a rugir en su máxima expresión… pues es tiempo de recordar al revolucionario “Let There Be Rock” (versión internacional).

Los legendarios creadores de este colosal álbum fueron los inigualables australianos AC/DC, una de las bandas más insolentes y salvajes de la historia; los mismo que suelen ser catalogados, por muchos, como el verdadero “sinónimo del Rock”. Por allá en 1977, el vocalista Bon Scott, los guitarristas Angus y Malcolm Young, el bajista Mark Evans y el baterista Phil Rudd dieron vida a un proyecto único en su especie, único en su agresivo sonido y único en su arrasador éxito… sin duda, es el concebido fruto de la tan anhelada palabra creatividad.

(Foto2)

La banda nos abre las doradas puertas de su endemoniado estilo con “Go Down”, una canción morbosa, pero a la vez seductora, que podría sentenciarse como un notable himno a la adicción del sexo oral. Ahora ya saben “el porque” de los excitantes gemidos que Scott entona al unísono, mientras Angus le hace compañía con acalorados riffs. Podría decirse que “Dog Eat Dog” es la composición más simple del álbum que va serpenteando, por nuestros oídos, de manera seductora, y a través de una letra que plantea metafóricamente, al cotidiano vivir, con un lema que siempre se ha mantenido vigente: “el fuerte se come al más débil”. Me atrevería a insinuar que para resistir la embestida del siguiente clásico de clásicos se necesita un oído privilegiado, ya que el mítico “Let There Be Rock” es la obra más cruda de AC/DC… toda una odisea a la distorsión, con su toque ruidoso (pareciera ser eterno) que te logra estremecer hasta la maldita médula. Los instrumentos son verdaderos armamentos en guerra, dispuestos a todo para hacerte delirar con una historia que narra la creación del majestuoso Rock. Y el nivel sigue subiendo con el insolente “Bad Boy Boogie” que golpea con su monótona, pero electrizante, base rítmica. No puedo negar que esta es una de mis canciones favoritas, poseedora de una atrayente narración que cuenta el nacimiento de un “chico malo” (conociendo la vida de Scott, esto le cae como anillo al dedo) que llega al mundo cumpliendo la profecía del “séptimo hijo varón de un séptimo hijo varón”. La puesta en escena cabrona (o de hombrón) sigue manteniéndose intacta gracias a la directa furia de “Problem Child”, la misma que mantiene, en alto, el concepto de un tipo problemático que va sembrando el caos a su paso con la incontenible rebeldía de su carácter. El sonido es igual de adictivo junto a la inmortalidad de su constante coro… sin duda, todo un clásico. “Overdose” es Rockeramente dulce, con una voz reflexiva que pasa al segundo plano para susurrar la tristeza del desamor… haciendo una perfecta relación entre droga y mujer: “Tomé una sobredosis, una sobredosis de ti”. Otra de mis canciones favoritas es “Hell Ain’t a Bad Place to Be”, una verdadera sinfonía que ruge, melódicamente, con el delicioso sonido de las guitarras. Si tuviera que elegir la creatividad de alguna letra presente, sin pensarlo dos veces me quedaría con esta… pues tiene la popular esencia de la banda: el infierno latente, la seducción diabólica de la mujer, y el hombre que se impone como líder, pero que a la vez es sometido por los encantos del sexo opuesto. Y para el final no podía faltar la guinda de la torta, “Whole Lotta Rosie”. Estamos ante una canción brillante y legendaria que hace enorgullecer el desesperante talento de Angus Young, quien se luce en las seis cuerdas como todo un Dios de la guitarra. Su letra deja de lado todos los estereotipos de la “belleza universal”, para dar rienda suelta a la imagen de Rosie, una mujer común, que aunque destaca por su gordura, puede hacer de las suyas en la cama.

(Foto3)

En resumen, “Let There Be Rock”, posee todos los condimentos necesarios para haberse convertido en un verdadero monumento al Rock… hablo de ese que resplandece con creatividad, que golpea con su sonido insolente, que destruye las barreras de lo ya establecido y que se inmortaliza con la magistral pasión de sus creadores. Si eres un fanático de la música, en especial del Rock, te recomiendo escuchar a esta impresionante joyita, pues representa una época gloriosa que, lamentablemente, nunca más regresará. “AC/DC Y EL INFIERNO ES UN BUEN LUGAR PARA VIVIR”…

Mundo Rock: Faith No More y tierras chilenas

Foto 1

Faith No More y tierras chilenas
Por Jessel Rivera

En febrero de este año (2009), el sueño de muchos Rockeros se haría una dulce realidad gracias al regreso, en gloria y majestad, de los míticos Faith No More. Si, así es, la queridísima banda de antaño retomaba su, digámosle, olvidado camino tras estar más de once años ausentes de su territorio musical, los escenarios.

Pero eso no es todo, ya que los legendarios “No Más Fe”, liderados por el siempre carismático Mike Patton, hará de las suyas los próximos 29 y 30 de octubre nada más, y nada menos, que en nuestros cálidos territorios nacionales. Sin duda, este será un espectáculo simplemente inolvidable recordando la estrecha relación que formó el quinteto con Chile. La verdad es que si pudiéramos regresar en el tiempo se lanzarían dos años claves en el tapete, 1991 y 1995.

Foto 2

En 1991, y tras el lanzamiento de su éxitoso álbum “The Real Thing”, la banda llegaría a nuestra tierra con una indomable actitud presentadose así en el prestigioso Festival de Viña del Mar. Aquella ocasión fue memorable con un Patton en la cúspide de su indomable creatividad. Una parte del público decidió partir quedando estancados solo aquellos que querían sentir, en carne propia, el violento sonido de unos músicos que ya rugían en su máxima expresión. Creo que Antonio Vodanovic (el inamovible animador de esos años) nunca olvidará los besos y agarrones en el trasero que le propino “descaradamente” Patton. Tampoco será fácil de olvidar aquel anunciado emitido por el periódico: “Please No More”, manifestando el desorden y sobre todo locura del quinteto, quienes luego de terminar sus espectáculos se dirigían a Valparaíso para emborracharse junto a la excitante compañía de algunas groupies.

Foto 3

En 1995, y tras el lanzamiento de su demoledor “King For A Day…Fool For A Lifetime”, la banda daría un imponente recital en el majestuoso “Monsters of Rock”. Fue allí cuando Mike Patton sería catapultado, una vez más, a la inmortalidad gracias a una curiosa y, porque no decirlo también, asquerosa anécdota. Por esos años se empezó a ramificar, dentro de la escena Rockera, una llamativa actitud para demostrar la admiración por una banda, cosa que consistía en lanzar desagradables escupitajos. Para ser sincero me pareció patético, pero bueno así sucedieron las cosas: mientras otros músicos repudiaban esta acción, Patton, se lo tomo de una buena manera desafiando, a la multitud, que llenaran su boca con un mar de escupos. Conociendo su “esquizofrénica personalidad”, no me sorprendió para nada su forma de actuar.

Foto 4

Volviendo a la actualidad, la banda, regresó de los infiernos con la formación que lanzó su último trabajo, por allá en 1997, “Album of the Year”. Eso quiere decir que su columna vertebral estará compuesta por Mike Patton en la voz, Jon Hudson en la guitarra, Billy Gould en el bajo, Roddy Bottum en el teclado y Mike Bordin en la batería.

Foto 5

No hay que ser adivino, o brujo, para presagiar un tremendo recital, de esos que giran en los recuerdos, de esos que se mantienen en el tiempo, de esos que son especiales, de esos que nos hacen gritar, de esos que nos emocionan, de esos que son inolvidables. Los músicos llegan en una brillante etapa de sus vidas, y Mike Patton llega con sus monstruosas cuerdas vocales, totalmente, intactas. Quiero ser honesto con ustedes, así que debo decir que la adrenalina surge de mis entrañas, tantos años esperando por esto: GRANDE FAITH NO MORE!

La primera presentación de la banda se realizó en el Download Festival de Inglaterra, y estuvo constituido por la siguiente lista de canciones:

01- Reunited (cover de Peaches & Herb)
02- The Real Thing
03- From out of Nowhere
04- Land of Sunshine
05- Caffeine
06- Evidence
07- Poker-face-Chinese Arithmetic
08- Surprise! You’re Dead!
09- Easy
10- Last Cup of Sorrow
11- Midlife Crisis
12- Introduce Yourself
13- The Gentle Art of Making Enemies
14- Take This Bottle
15- Ashes to Ashes
16- Malpractice
17- Cuckoo for Caca
18- Be Aggressive
19- Epic
20- Mark Bowen
21- Chariots of Fire
22- Stripsearch
23- We Care A Lot